“No es jamón, es cerdo muerto”: la Guerra Civil comienza en casa

“Ríndete. La sociedad cambia. Acepta los cambios. Solo te estás haciendo daño a ti mismo con tu tozudez”.

No sé muy bien cómo escribir esta entrada. Será parecida a Hermanos de Sangre . O a De divisiones, guerras y paciencia. O al El fin del mundo. O a varias otras. Y puede ser larga y resultaros aburrida o demasiado personal…  Mis disculpas.

 

La Invasión de los ladrones de cuerpos (o de los ultracuerpos). Pienso hoy en día mucho en esa peli. Yo me quedé anclado en el tiempo, cuando en 2004 dejé de ver la tv española. Y de leer los periódicos. Y de escuchar la radio.  Fue una decisión personal. No aguantaba su propaganda. El 11-M me hizo desperezarme.

Pero no me hizo despertar del todo. Fue el 2011, con la ley “antitabaco” y con la destrucción de mi carrera profesional, que por fin comencé a despertar. Nada de lo que ocurrió ese año fue decisión mía. Yo me había aislado en mi burbuja, con mi buen salario y mi torre de marfil intelectualoide.

Los socialistas, el Sistema, vinieron hasta mi burbuja. De nada sirvió ignorarlos. En el año 2011, fui expulsado del mundo, de la sociedad.

Aún quedaban acontecimientos malos, muy malos, por ocurrir, pero a cambio fue creciendo mi entendimiento sobre lo que ocurría en el país y por qué. En 2015 o así, gracias a Deckard, inicié este cuaderno. Y no he podido parar de escribir.

En estos años de aislamiento, casi ocho ya, he repasado toda mi vida anterior. Y a veces, he coincidido con alguien de ese pasado. Y he podido ver los cambios. Ellos han cambiado. Yo no.

Ellos han sido invadidos.

 

El conocido que te dice “sí bueno, esta ley [antitabaco] es un rollo, pero así los niños no respiran humo en el bar”

¿Perdoooooón? ¡Pero si tú te pasabas los días de bar en bar, con tus niños de menos de 10 años, hasta las tantas! Pero qué me estás diciendo, si fumabas ante ellos, en tu casa, en el bar y en el coche hasta diciembre de 2010. ¡Pero qué coño te ha invadido! ¿Ahora piensas que eso es malo? ¿Cómo? ¿Por qué?

Esa fue mi segunda experiencia con un invadido, un ultracuerpo. La primera fue con un famoso conocido amante de lo esnifable y otras cosas. Me lo encontré, le dije que me disgustaba la ley y el drogófilo va y me dice que tengo que dejar de fumar esa “mierda” (el tabaco).

De flipar. El drogadista no solo fumaba tabaco él mismo hasta el 2010, sino que le daba a todo lo fumable y esnifable. Pero oye, el problema ahora es el mío.  Otro invadido.

Recuerdo esas dos experiencias como las más extraordinarias y representativas: la mente de las personas puede ser cambiada en cuestión de meses.

Pero yo, me quedé anclado en el tiempo… con vosotros y Milagros como consejeros, como nuncios y pregoneros.

Yo no cambié.

 

Si, la tele ya era una mierda entonces. Pero en aquel entonces yo también estaba posiblemente invadido. No pensaba, simplemente. Creía que pensaba, porque leía libros y sabía cosas de Ciencia y tal. Pero no pensaba. Estaba inoculado con una cepa aún no demasiado destructiva del  “progresismo” que nos ha destruído.

 

No, no sé escribir este artículo. Escribo desde la tristeza, la desesperanza y la ira. Y no sé contarlo.

Cuando en tu propia familia te dicen que todo lo que te ocurre, lo mereces, porque fuiste un mierda, parte de una sociedad “patriarcal blanca, abusadora y privilegiada”, no te salen las palabras… ¿De dónde viene tanto odio? Hacia tu propia sangre…

Solo acierto a decir que yo no hice más que trabajar. Que me porté bien, que no robé, que fui honesto, que no me propasé, que las chicas me costaron mucho dinero y cariño y a cambio no obtuve más que abuso y traición. ¿Yo soy el “opresor”? ¿Yo? ¿Yo que no tengo ni dinero ni posición ni poder? ¿Yo sojuzgué a las mujeres, los inmigrantes y los homosexuales? ¿Yo, que soy el discriminado porque soy hombre, blanco, me gustan las mujeres, no soy joven y fumo?

Y cuando por fin hago ver que de ninguna manera yo puedo ser culpable de tales supuestos crímenes, me rematan:

“Bueno, pues ahora te jodes, como nos jodieron antes a las mujeres y a los negros y a los homosexuales. Te jodes, te tocó, te aguantas. Aunque no seas culpable. Nosotr@s l@s discriminad@s tampoco éramos culpables…”.

 

La ira me puede. ¿Discriminada tú? ¿En qué? Hiciste cuanto quisiste, tu empresa te apoyó, te mantuvo el puesto, los hombres te adularon porque eres bella y bien educada. Todo el “privilegio”, si hubo alguno, lo tuviste tú.

Y ahora me cuentas que a mi no me importa lo que sufre un hombre famélico en Somalia, que yo tuve la suerte de nacer donde nací y ellos no y hay que quitarme a mi para alimentarlos a ellos.

¿A estos “famélicos” te refieres?

 

 

(y qué hdps los buscadores, las redes sociales, que esconden los vídeos realistas y te muestran primero a la Secta tv)

No me parecen muy famélicos. Y de todas formas, ¿qué les debo yo, que apenas puedo cuidar de mi vida? Que paguen los ricos por ellos. O paga tú, que eres bastante más rica que yo.

Te digo que todas las campañas de “Ayuda a África” ochenteras y noventeras tenían como objetivo dar peces, pero no enseñar a pescar, porque no se quería que África se desarrollase.

 

Se quería alimentar una explosión demográfica sostenida artificialmente, para luego, ahora, soltar a esos millones en Europa.

Y por fin paras y piensas. Sabes que digo la verdad.  Pero te da lo mismo. Son “famélicos”. Aunque lleven móviles y tarjetas pagadas por Soros con nuestro dinero.

Mira, mira el barrio dónde creciste. Casi todo está cerrado. Y con pintadas en las persianas. “Sobraban bares”, dices.

Hay inmigrantes sanos, jóvenes ( y fumando) en la puerta de cada supermercado, pidiendo dinero. Hay mujeres con sábana en la cabeza, empujando carritos con hordas de niños. No hay niños de los nuestros. Solo quedan los viejos. A los que parece ser, ya tampoco respetas.

Eres una “progre” de champán y chalet, literalmente. En tu urbanización cerrada y vigilada, con altos muros. Y me estás diciendo a mi, a mi, que yo soy el opresor. Y que hay que quitarme a mi, a mi que nada tengo, que todo me lo quitaron, para dar a los que no tuvieron ” mi suerte”.

Y lo peor de todo es, que eres de mi sangre. Y me odias.

La Guerra Civil empieza en casa. Así dicen los abuelos que fue. Y así volverá a ser.

 

Anda, ve a la mani contra el jamón. Tus nuevos “amigos” te lo agradecerán, que eso del cerdo es mu malo. Te lo agradecerán…hasta que tengan el poder.

Luego nos llamarás a nosotros, los “hombres malos”, para que te salvemos.

 

 

“Al Qama entró en Asturias con 187 000 hombres.​ Pelayo estaba con sus compañeros en el monte Auseva y que el ejército de Alkama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de una cueva. El obispo Oppas subió a un montículo situado frente a la cueva y habló así a Pelayo: «Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?». El interpelado se asomó a una ventana y respondió: «Aquí estoy». El obispo dijo entonces: «Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás tú defenderte en la cima de este monte? Me parece difícil. Escucha mi consejo: vuelve a tu acuerdo, gozarás de muchos bienes y disfrutarás de la amistad de los caldeos».”

Crónica de Albelda,  Rey Alfonso III de Asturias, año 881.

 

“Ríndete, Pelayo. Ya verás qué bien estás con el nuevo sistema. Ríndete hombre, no seas cabezota.”

Pero Pelayo dijo ¡NO!  ¡Hasta aquí y ya no más! No quiero tus “ventajas” no quiero tu nuevo orden mundial, no quiero tus reglas y tus costumbres, no las quiero, no, no, no.

Y Pelayo venció y es mi inspiración. No me rendiré. Como no se rindió Isabel, mi adorada madre del mundo Occidental.

 

 

 

Isabel, que llegó a cabalgar hasta el frente, pesadamente embarazada, para que sus soldados la viesen, para darles fuerzas y ánimos, para que la  sola visión de su reina, fuerte, noble y valiente, les permitiese ganar la batalla. Isabel, su reina, su madre misma, pues los soldados siempre son de media, niños de 18, 19 años. Ellos necesitaban a Isabel.

 

 

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14 respuestas a “No es jamón, es cerdo muerto”: la Guerra Civil comienza en casa

  1. mirentxu dijo:

    Si Lekroix. Se han rendido. Y lo malo es que no lo saben. Porque ahora luchan contra ellos mismos, contra los que les dicen que tienen que luchar. Y como luchan…..¡pues creen que no se han rendido! Se creen apoyados, defendidos, de la gleba de canallas que somos nosotros, los fachas, los homófobos, los xenófobos, los fumadores, los machistas……..¡Y luchan a voces……contra ellos mismos!
    Y yo tampoco me rindo. Y lucho por mi, por nosotros…..y también por ellos. Cuando gane, cuando ganemos, volverán a ser personas. Pero no creo que reconozcan que somos nosotros quienes les salvamos.
    Eso es siempre así. No merecen nada, pero nosotros se lo daremos, aunque solo sea para que sigan/sigamos viviendo los que no estamos ciegos.
    Adelante Lecroix, que no estas solo.

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    • Kaw-djer dijo:

      Oh gracias, Miren. Cuanto ayudan tus palabras. Aunq al final sera todo como dices. No recibiremos ni las gracias. ¡Ciegos! Y canallas.

      Pero es verdad, no estoy solo.

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  2. Deckard dijo:

    Animo Lecroix, eso pasa en todas las familias, ¿o crees que todos los miembros de una familia sólo por ser de la misma familia piensan igual en uno o en otro sentido?, pero te comprendo, duele que tu propia familia no vea las cosas, y no digo “vea las cosas como tú”, sino “que no vea las cosas”, porque, aunque alguien no esté de acuerdo al 100% con lo que dices, pienso que son verdades, y si alguien no está de acuerdo en el fondo de lo que dices, es que tiene intereses o rencores, una de dos. Pero no te hundas, esto es así, también en mi entorno algunos han caído “abducidos”, en alguno de los temas que tratamos, pero gracias a Dios resisten los que tienen que resistir, y también muchos en este blog 🙂

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    • Kaw-djer dijo:

      Gracias, Deckard, vuestro apoyo ayuda tanto…

      Si, duele. Pero sobre todo duele pq yo no he cometido ninguno de esos crimenes… Entiendo las diferencias de opinion, las acepto. Pero convertir a tu familia en enemigo? Poner a los demas por encima de tu familia?

      No lo acepto. Y no sere docil. Nunca lo fui. No presumo de ello, no voy de guay tipo duro. Soy suave, amable y tranquilo.

      Pero cuando las peras se ponen al cuarto, soy firme. Y no hay marcha atras.

      Este cuaderno, q en cierto modo tu creaste, es testigo y cimiento de lo q digo. Yo sigo. Yo aguanto. Yo respondo. Yo resisto.

      Vosotros tambien.

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    • Kaw-djer dijo:

      Intereses quiero creer q no… pero rencores… Me das q pensar. Rencores. Yo q los pocos q tengo los digo, como un tonto del pueblo bocazas, nunca recuerdo a los q los guardan escondidos.

      Una vez me dijo Maoina q preferia tener cerca a los q fingen. No entendi lo q queria decirme. Hasta q cai en la cuenta.Habra quien se aproxime tan solo para conocer como dañar. Use su sutil consejo en una buena ocasion. Funcionó.

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  3. Deckard dijo:

    Pueden ser rencores ficticios, de los que tú mismo has mencionado: hay muchas mujeres que no han sufrido machismo en su vida, pero ahora que a los hombres empiezan a marginarnos por ser hombres, por este bombardeo en la tv que hace pensar que todos somos iguales, se sienten más como pertenecientes a un grupo marginado que como individuo no marginado, y dicen cosas como: “ahora os toca a vosotros”. Y lo de los intereses, lo mismo, muchas veces a las mujeres les interesa expresar lo marginadas que están (aunque, repito, ellas no lo hayan estado ) simplemente por solidaridad con otras, llegan a pensarlo de verdad, pero otras veces es para que no las acusen de insolidaridad, o simplemente porque es lo que dice su grupo, para no quedarse solas.

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    • Kaw-djer dijo:

      Muchas gracias por la aclaracion, Deckard. No sabia q este mal estaba tan extendido, aunq ciertamente es una explicacion perfecta a todas las ultimas relaciones q vivi. Las cosas encajan ahora,..

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  4. Aeneas dijo:

    Coincido con todo tu artículo y sobre todo con “yo no he cambiado”. Y eso es algo de lo que estoy orgulloso. Sigo llevando el mismo pelo que hace 15 años, sigo bebiendo y fumando, aunque en menor cantidad. No por ideología ni nada, sino porque con los años parece que el cuerpo me pide menos… No he cambiado y para mí no es malo. Tampoco es malo cambiar, la vida es un constante cambio. Cambiamos de ropa, descubrimos nueva música, nueva gente, nuevas aficiones, nueva literatura… yo mismo hace 11 años llevaba la melena hasta el culo, la chupa de cuero y los pantalones de camuflaje. Ahora suelo ir con vaqueros, camisas y zapatos.

    Para mí el cambio insano es cuando es impuesto, cuando te dicen: “esto es lo que piensa y hace ahora la gente y si no te gusta, ahí tienes la puerta” (cuando no hay coacción, que suele haberla). Nadie pidió la ley antifumadores, pero nos dijeron que todo el mundo la quiere y como la gente tragó pues a lo siguiente. Y ahí tienes el video contra el jamón. Se lo enseñé a mi mujer y me dijo: “no creo que vayan al por el jamón” a lo que le contesté: “de momento están fase de estigmatización, empezarán por los impuestos…” y me dió la razón y es lo bastante lúcida como para saber que se hará aunque sea por recaudar.

    En nuestro caso el no cambiar no es porque seamos reaccionarios, todo lo contrario, para mí es una muestra de que tenemos una personalidad fuerte, ideas propias, escasa influencia de los ingenieros sociales. Me siento como los soldados españoles asediados en Baler o en Numancia.

    Yo también era un hombre correcto (quitando la estética); he estudiado y trabajado toda mi vida. Nunca he sido un vago y hasta pensaba que el PP era un partido decente. Nunca he querido depender de terceros, y desde chico mi padre me llevaba a su negocio para ayudarle y que supiera lo que costaba ganarse el jornal y como ese dinero ganado con el esfuerzo no se gasta con tanta alegría. Pero como bien dices, llega un momento que acabas hasta los cojones. Ves como precisamente la gente más problemática es a la que más se le recompensa para comprar una supuesta “paz social” y a los que nunca nos hemos metido en problemas, éramos a los primeros a los que nos la metían. Vi como por ser hombre, blanco, heterosexual y para colmo fumador, significaba ser la última mierda de la sociedad, a la que todo el mundo le cobraba impuestos pero nadie quiere representar. Por eso llegué a la conclusión de que prefiero ser mejor persona antes que un buen ciudadano. Si ser un buen ciudadano significa ser gilipollas, que se metan su ciudadanía, mi DNI y mi derecho al voto por donde les quepa. Yo no lo quiero.

    Y lo de la familia lo entiendo muy bien. En mi familia nunca ha habido la paz y el cariño que sí he visto en otras. Es algo complicado de explicar. Por lo menos en mi caso es costumbre lo que cuentas.

    Y todos tenemos momentos de desesperación, parece que va todo en contra. Pero estoy seguro que antes o después las cosas volverán a su cauce. Como te he dicho antes, la mayoría de estos cambios son artificiales e impuestos por la fuerza. En el caso de la ley antifumadores, tardará más, quizás décadas, pero volverá a su cauce. Cuando caigan los poderosos y quienes la sostienen, la gente volverá a elegir y la oferta y la demanda hará el resto.

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    • Kaw-djer dijo:

      Si, yo tb tengo esa sensacion de asedio, como Baler, Numancia o, em mi caso mas cercano, Covadonga.

      Dejare aqui como nota importante, quizas usable en una entrada, sobre el Comandante Martín Cerezo, heroe de Baler y la infamia del Frente Popular:

      “Martín Cerezo recibió en su casa la visita de unos milicianos a los que espetó que si querían matarle lo hicieran en la cama donde yacía enfermo. Los asesinos se conformaron con llevarse a su único hijo varón, de 18 años, y le mataron en Paracuellos.”

      Mucho me ha impactado saber de esta injusticia terrorifica. Y hace tp q deseo hablar de ella en una entrada.

      Como bien dices, “llega un momento en q estas hasta los cojones”. Nosotros ya lo estamos. Y estamos sitiados. Y denostados. Y discriminados.

      Pienso en el tenience Cerezo y en las injusticias, aun mucho menos graves, q se cometen contra nosotros, q tb cumplimos con nuestro deber, aunq en una escala mucho menos heroica.

      Cerezo vivio hasta 1945. Franco le condecoro y aseguro su pension. Pobre recompensa ante una perdida tan atroz como miserable e innecesaria, la de su hijo, a manos de Carrillo.

      Me pregunto si nosotros veremos algo de justicia.

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  5. ramrock dijo:

    Reblogueó esto en Ramrock's Blog.

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  6. Tampoco voy a rendir aunque en EEUU, la comunidad hispana y otros aceptaron todo tipo de inmoralidad incluyendo la Agenda LGBT Izquierda. Tengo mi bandera de Espana con el aguila y la Bandera de EEUU con serpiente en fondo amarillo [simbolo de la resistencia contra la Nueva Orden Mundial]

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    • PD: Incluso me han dicho lo mismo de aceptar las cosas como son, callarme la boca y decir que todo va bien. No puedo pues al final puedo terminar desechado al dictado del Nuevo Orden Mundial. Hay que seguir la lucha.

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    • Kaw-djer dijo:

      Grandes banderas bajo las q luchar, Álvarezgalloso. Se q otros hispanos se han rendido. Nada nuevo en la Hispanidad o en otros “imperios” menos nobles. Pero nosotros resistimos. Y la victoria contra el aborto en Argentina o la resistencia a la agenda lgbtxyz en Chile o México, no pueden ser ignoradas. La Hispanidad no se rinde. Y es la cultura q más odia el NOM.

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