La Europa de las Naciones

Somos muy imperfectos los Europeos, los Occidentales. Lo hemos guerreado todo, todo, de forma incesante, entre nosotros y con los demás. En el pasado, hicimos cosas que según los parámetros de hoy en día, fueron injustas. Las guerras europeas, han causado más muertos que ninguna otra circunstancia en la Historia de la Humanidad.

Y sin embargo…

Sin embargo olvidamos, nos quieren hacer olvidar hoy en día, todo lo bueno que nuestra civilización ha aportado al mundo.

Nuestras armas, nuestros descubrimientos tecnológicos militarizados, nuestra ambición y competitividad extremas, palidecen en comparación con todas las bondades creadas por las inquietas y ambiciosas mentes de occidente. Nuestro occidente.

Todas las muertes habidas en guerras y conquistas, quedan anuladas simplemente por el descubrimiento de los antibióticos. Los antibióticos, descubiertos por el inglés Alexander Fleming y refinados por los Estados Unidos de América hasta convertirlos en el arma más poderosa contra la enfermedad que la Humanidad ha creado.

Los antibióticos de Occidente, han salvado y seguirán salvando infinitas más vidas, de todas las culturas y razas y religiones, que todas las guerras juntas de todas las culturas razas y religiones. Pocos habrá entre vosotros lectores, que no hayan sido salvados por los antibióticos de Fleming.

Quizás no lo sabéis, pero no hace ni un siglo, la gente podía llegar a morir por una simple infección en una muela. Un corte, una mordedura infectada, podían causar la muerte si nuestro cuerpo no era capaz de luchar por sí solo contra la infección. Enfermedades de transmisión sexual, muy comunes también hoy en día, mataban hace bien poco con la misma facilidad que hoy en día las combatimos, tomando unas simples pastillas.

Los antibióticos de occidente, han sido la luz de la vida para todos los seres humanos. Y lo seguirán siendo. Si las guerras han matado a cientos de millones, los antibióticos han salvado a miles de millones. Sin distinción de raza, credo o país.

Es solo un ejemplo, pero hay muchos más.

La Revolución Verde, ha sido y sigue siendo algo tan grande y espectacular como los antibióticos.

Revolución verde es la denominación usada internacionalmente para describir el importante incremento de la productividad agrícola y por tanto de alimentos entre 1960 y 1980 en Estados Unidos y extendida después por numerosos países.1 Consistió en la siembra de variedades de trigo, maíz y arroz, principalmente, más resistentes a los climas extremos y a las plagas, capaces de alcanzar altos rendimientos por medio del uso de fertilizantes, plaguicidas y riego.

Fue iniciada por el ingeniero agrónomo estadounidense Norman Borlaug               -Wikipedia-

De ninguna de las maneras podrían estar vivos hoy en día 7.000 millones de seres humanos, si no fuese por ese señor estadounidense, un occidental hijo de la Europa que cometió grandes errores, pero también enormes aciertos.

Si preferís un plano más espiritual, la religión cristiana que España extendió por el planeta entero, ha evolucionado positivamente con los siglos, dando lugar a una comunidad de casi 2.200 millones de creyentes que, como todo lo europeo, han causado mucho más bien que mal, al ponerlo todo en la balanza justa de la Historia.

Y no será porque España no diese al mundo la primera circumnavegación del planeta, la medición de su tamaño, sus costas y continentes, la cartografía más avanzada en su momento, la geolocalización más avanzada, las artes de la navegación panoceánica,  la meteorología, nuevas razas producto de mezclas positivas de genes, arte, ciencia y literatura. O simplemente el bello y expresivo idioma español.

Comparadlo todo si queréis con Roma, o incluso Grecia. Roma la cruel, la poderosa. Pero también la magnánima, la creativa, la ingeniera, la literata, la artística, la filosófica.

China también fue muy cruel. Y muy avanzada. Y lo fueron los Mayas o los Aztecas.

Todos hemos sido crueles e injustos. Y todos nobles a veces. Y creadores.

En esta Europa de naciones, mucho se aportó al mundo que es positivo.

Que no se olvide lo bueno que se hizo, ni se olviden o destruyan nuestras diferentes culturas, idiomas y tribus.

Somos humanos, como los demás. Y hemos caminado mucho.

Recuperamos un video que es pasión personal. Lo es, además de por otras cosas,  porque entre la enorme variedad de culturas de Europa, su autor, quien quiera que sea, hasta ha incluido a los gaiteros de mi tribu.

 

Fuimos fieros, sí.

Y creadores.

Lo seguimos siendo. Y es nuestra obligación seguir existiendo. Con nuestras naciones.

 

Desaparecemos.

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4 respuestas a La Europa de las Naciones

  1. Autien dijo:

    Muy buen articulo.

    Le gusta a 1 persona

  2. Pingback: La Europa de las Naciones — Contra la ley “antitabaco” | Divagaciones ¿irreales?

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