Mi vida en el monte

Me estoy muriendo. He cometido un error y me han pillado. No es que la herida sea muy grave, pero estoy sangrando mucho. Me quedan unas horas de vida y mi predador lo sabe. No se atreve a acercarse claro, sabe que aún soy muy fuerte y yo podría matarle a él si me da la oportunidad. Es muy listo mi predador. Esperará a que yo esté tan débil que no pueda rajarle con mis navajas.

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Mis navajas, el terror de los lobos y de los osos y de mis competidores, la pasión de mis hembras. ¡Qué buenas peleas tuve! Recuerdo que una vez le abrí la barriga a dos de los lobos que me atacaban. ¡Cómo gemían! Los que quedaron vivos salieron con el rabo entre las piernas. Los lobos son enemigos terribles y a otros jabalíes les dieron muerte. Pero a mí, no. Yo soy muy fuerte. Siempre lo fui. Conmigo no podían. Peso más que tres lobos macho juntos…

Le huelo. Ahora ya puedo olerle. Ahora no se molesta en ponerse a sotavento. ¡Qué listo ha sido! Me ha engañado, escondiéndose tras la brisa para matarme. Pero ahora ya no esconde su olor porque ya no le hace falta. Me ha matado y sigue el rastro de mi sangre, a distancia prudencial. ¡Ven si te atreves!  No lo hará. Es demasiado listo, sabe que simplemente es cuestión de esperar.

No me preocupa ya mi perseguidor. En realidad me preocupa el olor de mi sangre. Si hay una manada de lobos cerca o un oso hambriento, ya saben lo que me pasa. Ojalá me encuentren todos cuando ya me haya muerto, así sé que no dolerá. Pero sé que antes me encontrará quien me ha herido. Me dará una muerte rápida, eso lo sé. Pero si pudiera, si me quedasen fuerzas y él se equivocase, me lo llevaría por delante.

Tengo algo de miedo. No sé muy bien cómo me han hecho este daño. Fue de repente. Estaba escarbando, buscando suculentas lombrices y topos y de repente un golpe sin sonido y un dolor agudo. Salí corriendo, claro, porque no había nadie a quien atacar. Fue un enemigo invisible, astuto. Se quién es. Lo conozco y tiene un olor diferente al de los lobos o los osos. O al de los buitres y los cuervos, que vienen a sacarte los ojos cuando estás tan débil que no puedes ni espantarlos.

Pero yo nunca estuve enfermo. Y siempre supe esquivar a estos que huelen tan raro y caminan a dos patas.

Estoy perdiendo fuerzas. Ya no puedo correr. Y aunque pudiera, se que de nada serviría. Él no se cansa. Y no pierde la pista gracias a su amigo de cuatro patas. No hay lugar al  que pueda huir. Me cuesta respirar.

Es curioso, ahora que todo termina pienso en todas las hembras que conseguí. Les gusté. Soy fuerte y soy sano y menudas palizas que les di a los otros jabalíes que querían preñarlas. Hubo un tiempo en que yo era el rey de este monte. También recuerdo el calor de mi madre. Apenas recuerdo a mis hermanos. A una se la llevó un zorro nada casi nada más nacer. A otros dos, los lobos. A otro lo comimos nosotros. Fue un año malo, pasamos todos mucho hambre.

Al final solo quedamos dos. Una hembra fuerte a la que no volví a ver. Y mi madre, a la que tampoco nunca volví a ver.

Me muero. Ya hasta puedo oírle. Ya no oculta sus pasos tampoco, sabe que ya no puedo hacerle daño.

¡Qué listo has sido, predador a dos patas!

Y si pudiera, si yo pudiera…te enterarías de quién fue el rey del monte….

No es mala muerte. No ha dolido casi nada. El miedo quizás ha sido lo más terrible. El miedo a que me alcanzasen los colmillos antes que el cuchillo.

Ha sido una buena vida. Dura pero bien vivida. No la entrego voluntariamente. Nadie en el monte lo hace.

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6 respuestas a Mi vida en el monte

  1. Paco dijo:

    Preciosa meditacion y muy bien traida; Ayer dos policias municipales acabaron con un jabali que habia llegado al centro de Oviedo. La naturaleza es dura y el hombre es el predador situado en la cúspide de la pirámide.

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    • Lecroix dijo:

      Muchas gracias por tu comentario, Paco. Y disculpas por haber tardado un poquito en responder. Pones un ejemplo importante de lo q sera el futuro. Es tambien una entrada pendiente explicarlo (hay tantas entradas pendientes): la naturaleza es dura, como bien indicas y el hombre es el predador en la cima. asi ha ocurrido, por la razon q haya sido, lease un Dios, el Destino o la Evolucion.

      Cuando el hombre reniega de su papel de predador supremo, la Naturaleza, inevitablemente, responde. No responde ni con fiereza, ni con “venganza” ni nada de eso. Simplemente son sus leyes.

      Y una ley sencilla es: si los seres humanos nunca me atacan, si siempre me protegen y si ELLOS estan que rebosan de recursos (COMIDA) yo voy a ir a quitarselos.

      EEUU hace tiempo q tiene leyes ultraporteccionistas en algunos estados. El resultado es q los alces se pasean por las calles, los mapaches estan en cada cubo de basura, los opposum en cada jardin. Lo cual seria hasta interesante y “mono”, si no fuera pq tras ellos vienen los osos, los lobos, los pumas.

      No se puede ser infinitamente bueno. Ni dar comida y cobijo a cada animal. Es por ello q si un jabali, q tiene peligro y puede matar personas, se introduce en la ciudad, hay q abatirlo.

      Mas aun, se deberia permitir a los granjeros y ganaderos, controlar las poblaciones. Como sabes, en asturias esta prohibido. El resultado es q el jabali, un animal diseñado con la estructura de un tanque, la fecundidad casi de un conejo y una finisima inteligencia…dispara sus poblaciones. Y arrasan ya no solo con nuestros campos, sino con todo lo q haya, nidadas de aves protegidas incluidas.

      Solo debe permitirse a la naturaleza ser totalmente salvaje en sus propios habitats. Que reine alli la ley del mas fuerte, del mas listo, del q mas se reproduce.

      Pero cuando la naturaleza cruza en exceso las fronteras del mundo humano, deben ponerse limites. los menores necesarios, pero limites.

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  2. mirentxu dijo:

    Digo como Paco. Una entrada muy bella. Asi es la vida de los animales en libertad.

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    • Lecroix dijo:

      Muchas gracias mirentxu. Si te digo la verdad. aun me sorprende la buena acogida de la entrada, pues no se ha evitado mostrar la crudeza de esa existencia. No he ahorrado en palabras q muestren desde canibalismo a lo q se entenderia por “machismo”. Ni me he molestado en disfrazar lo q somos nosotros o lo q son los jabalies o los lobos. y pq somos como somos y pq tiene q ser asi.

      Para mi sorpresa, no ha habido quejas.

      Disney (y la BBC) van a tener q fabricar mas pelis que muestren la la Naturaleza como no es… 🙂

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  3. Pingback: Mi vida en el monte II: El gorrinazo | Contra la ley "antitabaco"

  4. Kaw-djer dijo:

    Reblogueó esto en Contra la ley "antitabaco"y comentado:

    Dedicamos esta re-edición a los cazadores. Los cazadores hoy en día ya está sufriendo las primeras etapas del proceso de acoso e intolerancia que llevó a la ley “antitabaco”. La predicción que hacemos aquí es que desgraciadamente la caza será prohibida, siguiendo el guión de recorte paulatino de libertades y acoso creciente, que se siguió con el tabaco.

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