El fin de la era progresista

El fin de la era progresista
Publicado el 21 de enero de 2017 por Frank Davis

Independientemente de otras definiciones, creo que la diferencia esencial entre conservadores y progresistas es que los progresistas creen que el futuro será mejor que el presente, y los conservadores creen que el pasado era mejor que el presente.

Yo solía ser un progresista, pero ahora me he convertido en un conservador. Creo que los jóvenes son progresistas naturales porque tienen todo su futuro delante de ellos y no tienen pasado. Y creo que los ancianos son conservadores naturales porque tienen todo su pasado detrás de ellos, y no tienen futuro. Y en algún momento en el curso de cualquier vida el pasado empieza a pesar más que el futuro.

El futuro también es siempre un mundo imaginario, abierto a cualquier número de posibilidades. Pero el pasado es fijo e inalterable. Uno puede soñar con el futuro, pero uno sólo puede recordar el pasado.

Y si yo no era uno antes, creo que me convertí en un conservador el 1 de julio de 2007. Porque fue un mundo feo el que amaneció ese día, ya que fui exiliado al exterior por la prohibición de fumar del Reino Unido. El día anterior había sido un día mucho mejor. Y todos los años antes había sido mejores años. Todo había sido mucho más cálido y amable en aquel entonces que en este nuevo y frío y despiadado nuevo mundo. Sin duda el pasado había sido un lugar mejor. Había sido mucho, mucho mejor. Había sido un mundo brillante y libre y feliz y un poco anárquico, donde uno se podía sentar en un bar con una cerveza y un cigarrillo y mirar hacia afuera en las calles ocupadas. El sombrío mundo nuevo que lo reemplazó fue uno con carteles de No Fumar y con advertencias sanitarias y con alarmas sociales climáticas y reglamentos y prohibiciones y restricciones y las leyes que llovieron incesantemente desde un cielo negro.

Creo que Donald Trump es el mismo tipo de conservador en el que me he convertido yo. Porque implícita en el Hacer a América grande de nuevo está la idea de que América era un lugar mejor en algún momento del pasado que en la actualidad. Donald Trump quiere restaurar América a una grandeza anterior.

Puedo entender porqué. Tengo casi la misma edad que Donald Trump, y crecí en el mismo mundo. Experimenté muchas de las cosas que él experimentó, y al mismo tiempo. América en los años 50 acababa de emerger como el líder indiscutible del mundo libre. Era un lugar efervescente y optimista. La guerra de Vietnam todavía no había comenzado. JFK aún no había sido asesinado. El asunto de Watergate aún no se había desarrollado. Ni el 11-s y sus secuelas. No había calentamiento global. Y fumar no causaba cáncer de pulmón. Cuando era un niño que vivía en Brasil, bebía Coca Cola, masticaba chicle, leía cómics de DC y tenía varios amigos americanos. Y mi padre fumaba cigarrillos americanos, y mi madre escuchaba a Frank Sinatra. Y mi madre amaba a la Reina, y también la madre escocesa de Donald Trump.

Gran Bretaña no era un lugar tan optimista en la década de 1950. Era bastante monótona. Gran Bretaña acababa de perder – o estaba en proceso de perder – su imperio y su influencia. Pasaba probablemente lo mismo en todas partes en Europa. Gran Bretaña -y Europa- comenzaban a reconstruirse, a reinventarse a sí mismas. Y cuando Gran Bretaña comenzó a reinventarse en los años sesenta, fue con la nueva y enérgica música que salía de América. Los Beatles y los Rolling Stones y todo el resto de ellos tomaron la música estadounidense, y le dieron un nuevo giro -antes de que Gran Bretaña comenzara a hundirse en el agujero negro de la Unión Europea emergente, en la que las naciones de Europa se acurrucaron.

La energía de Donald Trump es la energía de la América de los años cincuenta. Él vivía en Nueva York, y la energía estaba a su alrededor. Creció en un mundo optimista y enérgico. Y ahora está trayendo el mismo optimismo y energía, para revitalizar a Estados Unidos con una transfusión de la vitalidad de los años cincuenta.

Comparo regularmente a los presidentes de los Estados Unidos con los emperadores romanos. Y Trump se ha propuesto hacer por América lo que un buen número de emperadores romanos trató de hacer con Roma, y revitalizar el imperio, renovar su espíritu, incluso extender sus fronteras. Y algunos de ellos tuvieron éxito. Pero durante gran parte del período imperial tardío, los mejores días del imperio siempre estuvieron en el pasado.

Vi el discurso de inauguración de Trump, y me impresionó su nacionalismo americano y también su religiosidad. De alguna manera, el momento más notable fue antes del discurso, cuando un obispo, de pie en oración ante el atril, hizo la señal de la cruz sobre su pecho. ¿Cuándo fue la última vez que vi a alguien hacer eso? ¿No están prohibidas ese tipo de cosas – tanto como fumar? ¿No está prohibida cualquier cosa explícitamente Cristiana por las innumerables reglas de lo Políticamente Correcto? ¿No son las cruces ofensivas hacia a los musulmanes, o algo así? ¿No es un crimen de odio llevar una cruz colgando alrededor del cuello? Más ominosamente, Trump dijo:

“Reforzaremos antiguas alianzas y formaremos nuevas – y uniremos al mundo civilizado contra el terrorismo islámico radical, que erradicaremos completamente de la faz de la Tierra”.

Apuesto a que esto no cayó demasiado bien en Riad. Para mí, sonaba como una llamada a una cruzada. Y cuando Trump se reúna con Putin, se encontrarán no sólo como líderes mundiales, sino como líderes cristianos del mundo a punto de embarcarse en una nueva guerra contra el Islam. Porque desde la caída de la Unión Soviética, el cristianismo ortodoxo oriental ha estado floreciendo en Rusia, y Putin mismo asiste tanto a la iglesia como Trump.

Creo que estoy empezando a entender a todos los progres que han estado gritando y llorando desde que Trump ganó las elecciones. Todos eran progresistas, y todos iban en el tren progresista con Barack Obama, rodando hacia el futuro. Y se suponía que sólo habría un ligero retraso mientras Hillary Clinton asumía el poder, y que continuaría hacia el brillante futuro de más prohibiciones de fumar, más alarmismo por el calentamiento global y más inclusión transexual. Pero en lugar de eso, Donald Trump secuestró el tren y lo puso en marcha atrás. Y ahora América está rodando lejos del futuro, y de vuelta hacia el pasado. Todo se ha vuelto al revés, y ahora todo está retrocediendo. Ahora ellos están como estuvimos nosotros los fumadores el 1 de julio de 2007, escupiendo de rabia ante su exclusión. Pero no tengo simpatía por ellos. Después de todo, ellos no tuvieron ninguna por nosotros.

La era progresista en América acaba de llegar a su fin. Y ha comenzado una nueva era conservadora.

No vi el discurso de Trump en la BBC, ni siquiera en la televisión. No se me permite, porque no pago una cuota de licencia de televisión. En su lugar lo vi transmitido en directo en Infowars. Y ése es otro signo de los tiempos en los que ahora vivimos. Los medios de comunicación tradicionales están ahora eclipsados, superados por los sitios de Internet emprendedores como Infowars y Breitbart. Incluso hay una nueva variante en el Reino Unido – Westmonster – dirigido por algunos colegas de Nigel Farage. Su titular hoy:

churchill.png

TRUMP VUELVE A COLOCAR EL BUSTO DE CHURCHILL EN EL DESPACHO OVAL

 

Artículo original: The End of the Progressive Era

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Esta entrada fue publicada en Contra la ley antitabaco, EEUU, El que resiste, gana, Tiempos más civilizados, UK. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a El fin de la era progresista

  1. kach dijo:

    Me gusto mucho la inauguración de Trump,¿pero sabes lo que mas me gusto,Lecroix? pues fue ver un Rabino Judio al igual que las diferentes denominaciones cristianas dando la bendición a Trump,pero lo que mas me agrado es no ver a ningún Imán bendiciendo a Trump.Osea,que en esta inauguración ya sabemos lo que es una religión y lo que no.

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    • Lecroix dijo:

      Creo q Trump ha dejado claro q desea volver a las raices judeocristianas de la nacion. Está bien q se respeten y toleren todas las demas religiones en el pais. Pero las raices del pais son las q son y han de tener por tanto mayor importancia para ese pais. Un mensaje correcto y esperanzador. En cuanto al extremismo terrorista de origen musulman, Trump tb ha dejado clara su postura.

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  2. Autien dijo:

    Muy buen articulo, y totalmente de acuerdo contigo.

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  3. Pingback: El fin de la era progresista | Contra la ley “antitabaco” – Divagaciones ¿irreales?

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