Recordando…

«Hemos hecho la ley antitabaco con la intención de acosar al fumador»

MADRID. 2-3-11. ILDEFONSO HERNADEZ AGUADO. FOTO: JOSE RAMON LADRA

MADRID. 2-3-11. ILDEFONSO HERNADEZ AGUADO. FOTO: JOSE RAMON LADRA. “Hemos hecho la ley antitabaco con la intención de acosar al fumador”

Ildefonso Hernández Ex director de Salud Pública del Ministerio de Sanidad
03.03.11 – 00:13 –
Ildefonso Hernández Aguado, uno de los mentores de la ley antitabaco, dejó de ser director de Salud Pública y Sanidad Exterior el viernes pasado. La ministra de Sanidad, Leire Pajín, le destituyó el mismo día que el Consejo de Ministros echaba para atrás el anteproyecto de ley de Salud Pública, en plena tormenta también por la gestión de los espacios libres de humo. Uno de sus últimos informes fue el que establecía la prohibición de fumar en los txokos. Ayer habló de tabaco, de su gestión y de su salida del ministerio.
-¿Qué balance hace de su paso por el Ministerio de Sanidad?
– Fantástico, fenomenal, magnífico. Estoy encantado. Ha sido una experiencia maravillosa. Estoy muy agradecido a Bernat Soria por invitarme a participar en este proyecto hace tres años. Después vino Trinidad Jimenez, una directora magnifica en lo humano y lo profesional.
-¿Y Leire Pajín? En los cuatro meses que ha trabajado con ella ni se han visto ni se han hablado. ¿Cómo es posible?
– Las agendas son muy complejas y no ha habido oportunidad.
– ¿Hasta qué punto la ley antitabaco ha influido en su salida?
– No creo… Si esa fuera la justificación sería un poco… No, no. La ley del tabaco está apoyada por todo el Gobierno y casi por la unanimidad del Parlamento. La Comisión de Salud Pública está encantada, las sociedades científicas, los sindicatos… Ha habido un respaldo muy importante a la ley, también en la sociedad. No se habría podido implantar con la facilidad con que se ha hecho si no hubiera tenido un contexto social tan favorable.
– Con la que se está montando, la ley no parece tan clara…
-No es precisamente una ley con lagunas. Está muy claro:en los lugares cerrados de uso público no se puede fumar.
– Entonces, ¿por qué tanto miedo de los políticos a hablar claro?
– Mire, con la ley se puede ir a más, pero no a menos;y en ese punto es muy clara y no se puede mover. La ley dice que en cualquier sociedad deportiva, gastronómica, etcétera, no se puede fumar. Y en los sitios cerrados tampoco. Habrá que tener el coraje de decirlo, que no pasa nada. ¡Pero si, además, la sociedad lo está aceptando muy bien!
– ¿Cómo explica tanta polémica?
– Es entendible, primero, porque hay gente interesada en que la haya. Van a crearla continuamente y las instituciones la tendrán que abordar.
Lo cierto es que ustedes han tenido que montar una comisión que se reúne cada quince días para ir aclarando la norma…
– Porque hay extremos que son muy complejos y hay que ir precisándolos. Hay cientos de miles de locales donde se ha dejado de fumar y de exponer al humo a centenares de miles de trabajadores. ¿Hay aspectos concretos por aclarar? Sí; y se está trabajando en aclararlos.
– ¿Cree que se modificará la norma en algún aspecto?
– La ley procura proteger la salud de los trabajadores y de los menores. También la hemos hecho con la intención de acosar al fumador, de que cada vez le resulte más difícil su hábito. No en vano, el tabaquismo es uno de los problemas más serios que tenemos.
– Llama la atención que un Gobierno promulgue una ley así y al mismo tiempo aumente los puntos de venta de cigarrillos y financie cultivos de tabaco.
– Incongruencias podemos tener en muchos aspectos de la vida. No podemos impulsar una ley que persigue a los fumadores sin tener en consideración los puntos de venta. Es una cuestión de prioridades.
– Priorice, por favor…
– El primer objetivo de la ley es proteger la salud de los que voluntariamente no quieren exponerse al humo del tabaco. Ya nos gustaría restringir más las ventas, pero eso ha de hacerse paulatinamente.
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