El pesao

Leí una vez en la autobiografía de Isaac Asimov, el prolífico escritor (¡más de 500 libros!) que él solía ser un pesao. Que siempre estaba soltando rollos a la gente, sin parar a preguntarse si la gente estaba interesada o no.

isaac-asimov

Isaac Asimov, 1919? Petrovichi,  Rusia – 1992 NY, EEUU.

Parece ser que un día por fin le llegó la epifanía y dejó de dar la lata a la gente. En lugar de eso, concentró toda su capacidad “rollista” en escribir. De esa manera, quien quisiera escuchar sus palabras, podía hacerlo voluntariamente y leerlas. Y el que no, podía ignorarlas tranquilamente.

Yo nunca llegué a tal epifanía. Al menos no antes de la ley “antitabaco”.

Han pasado cinco largos años desde la prohibición de fumar en bares, restaurantes, empresas, museos… Y como no he vuelto a estar en tales sitios, he permanecido en la abstinencia “rollista” todos estos años.

Cinco años ya sin hablarle a alguien de la II Guerra Mundial, en un bar. Cinco años sin hablarle a alguien de Newton o de Feynman o de astronomía o de aviones o de dinosaurios..o de submarinos.

Cinco.

Me ha dado tiempo a reflexionar sobre lo rollista que yo era. Tenía que haber sido más comedido, pero es que no me daba cuenta, me podían las ganas de contar cosas de compartir cosas que yo consideraba importantes o bellas. ¡Les estaba ayudando a ver lo bellas que son las cosas!

Solo que no era favor alguno. Era ser pesao.

Cuando consigamos que esta ley sea más justa y se pueda volver a un bar en el que esté permitido fumar, no se que pasará. Mucho me temo que no he aprendido la lección de Asimov. Sigo sin saber “leer” las señales de impaciencia, fastidio u hostilidad que envía la persona que está en frente…

El cabreo que me produjeron los acontecimientos del 2011, me llevó a escribir más y hablar menos. El apoyo maravilloso e incondicional de quienes conocí escribiendo, me llevaron a comenzar este blog.

Esta misma mañana, estando una vez más algo bajo de ánimos y energías, recibí un mensaje de una lectora que me llenó de esos sentimientos que debería haber tenido con más frecuencia en la era anterior a la prohibición: humildad y agradecimiento. Le estoy enormemente agradecido a esta lectora, por sus bellas palabras. No se si soy como ella dice, pero gracias a ella, quisiera serlo.

No se tampoco cuán bien puedo aprender las lecciones que se me ofrecen. Se que en el fondo sigo siendo un pesao.

Pero gracias al blog, ya también mis palabras se pueden tomar o dejar al gusto del consumidor.

Aquí puedo ser todo lo muy o muy poco pesado que el lector decida.

Así que vamos a seguir, que queda mucha ley por derrotar.

Gracias lectora. Amiga.

Esta entrada fue publicada en Contra la ley antitabaco, Me alegro de haberte conocido. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El pesao

  1. Mr. Asimov actually left us smokers a gift. Although he was at least somewhat antismoking himself, most of his writing was done before the Antismokers began trying to rewrite history and twist our perception of reality.

    In one of Asimov’s short story there is a murder, and the detectives who investigate the murder eventually catch the murderer because he was “crazy.” How was he crazy? Simple: when people, even the detectives, were in his house, he did not permit them to smoke! He would get all upset and excited and wave his arms in the air and yell at them and chase them outside. Because he behaved in such a very strange and weird and crazy way the detectives focused their attention on him and discovered that he used to be a smoker and had caused a fire with one of his cigarettes many years in the past. He had a child who died in that fire and that was what had made him into a crazy person against smoking and eventually made him murder someone.

    Now anyone under 50 or so might think, “Wait… what’s crazy about that?” They don’t understand that back when the story was written in the 1950s, it truly WAS the reality that anyone acting like an Antismoker WAS seen by normal people as crazy. Yes, some people didn’t like the smell of cigarettes, but it was almost NEVER anything important to people. Even a writer who did not like smoking himself was able to see the reality of how it was perceived in society.

    So we owe Mr. Asimov a thank you: he gives us proof of the lies that nonsmokers are all sick and dying and choking from smoke. The reason they seem to be sick and dying and choking around smoke is simply because they have been deliberately made TERRIFIED of smoke by the Antismokers and their antismoking propaganda.

    Keep on writing LeCroix! I don’t come over to visit too often but I like seeing you when I do!

    – MJM

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  2. Lecroix dijo:

    Thanks a million MJM!! You are very right about Asimov. We owe him a thank you. Or several. It’s in my mind to write about him and smoking. I know he didnt like smoking. He even said he divorced his first wife partly because she smoked. Yet in his novels, the hero detective usually smokes. Like Elijah Bailey, from the Caves of Steel and the Robot Series. I also recall a short story in which in the future, cigarettes have been so improved, that they perfect the health of the smoker. The more you smoke, the healthier you are. I cant recall the name of the story, its in one of my books and eventually, i’ll get there, since I re-read them periodically.

    Thanks again and thanks for visiting. I know you are a busy person.

    Me gusta

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