A quién pueda corresponder

Es cierto, no se puede saber quién lee este blog. Y a veces no me doy cuenta de ese hecho tan obvio.

Creo que nos pasa a todos, cuando en FB ponemos esa foto de esa comilona, de esa cervecita en la orilla del mar. O la foto de unos pies, al sol, en la playa (parece ser que esta foto de los pies, es la más común).

Pedicure-feet-on-the-beach.jpg

Si hacemos la entrada pública, no somos realmente conscientes de hasta dónde y hasta quién, puede llegar.

 

 

Siempre me ha gustado escribir. Pero antes, uno escribía sin público. Bah, tan solo uno o dos conocidos que te hacían el favor de leer lo escrito a ver que tal.

O una novieta, que te decía: quiero leer tu novela.

Pero no era verdad, solo quería caerte bien, porque le gustabas. En realidad tu novela, o tus gustos, le parecían un rollo patatero. Pero le gustaba tu forma de ser y quería caerte bien.

Ahora que tenemos público, todos los que alguna vez tuvimos ambición de escribir…¿para quién escribimos?

¿Qué consecuencias puede tener escribir, sin saber quién lee?

De alguna manera siempre imaginé que escribir era contar cosas que a uno le gustan, descubrir que a algunos también les gusta lo que escribimos y, con suerte, a lo mejor publicar y conseguir llegar a más personas que comparten esos gustos.

Yo no imaginaba que escribir implicaba una responsabilidad. Incluso en un blog pequeño y minoritario como este.

Ag, como odio tener que dar la razón a esa vieja frase hecha:

Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras.

El escritor ha de tener la piel dura. Y aunque escriba bajo pseudónimo, nome de plume para los guays, bien poco le durará la mascarada y más tarde o más temprano, las palabras vuelven, como un boomerang, para lo bueno o para lo malo.

Se que voy a seguir escribiendo. Me puede el deseo de hacerlo. No se si es presunción o vómito, rebeldía o mera estupidez.

Siempre me dijeron que “escribes tan bien…”. Incluso los profes.

Imagino que me lo creí.

Una vez, una amiga, cuando entramos en conflicto, me dijo:

de Gonzalo de Berceo, has pasado a ser un  cutre moderno con la gorra al revés.

Y puede que tuviese razón.

No se para quién escribo. Escribo porque me gusta, pero me adentro más en el aislacionismo a cada palabra. Justo lo contrario de lo que pensé que pasaría.

Y ya estoy vendido.

 

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3 respuestas a A quién pueda corresponder

  1. Elena Sanz-Orrio dijo:

    ¡Lecroix! Se escribe para que otros sepan algo que no saben. Para poner barreras a la mentira. Tu lo estas haciendo muy bien. Y otros te seguimos desenmascarando mentiras y manipulaciones. De mi parte, muchas gracias. Lo haces muy bien. Escribes de sobresaliente. Tus ideas son un antidoto contra la corriente que nos está llevando a la muerte. ¡Sigue, por favor!

    Le gusta a 1 persona

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