El Apocalipsis

Recientemente hemos hablado aquí del momento en el que una persona o una cultura, se enfrentan a su final. Hemos argumentado sobre si es mejor mantener la esperanza o dejarse llevar. O simplemente resistir, por pura obstinación.

No es raro que en este blog surjan temas así.

Releyendo hoy las entradas y los comentarios, se me ocurrió que hay una película que escenifica con exactitud ese momento clave, entre la esperanza y la extinción, la del individuo y la de una cultura: Apocalypto.

Es una película sobre la América de los Mayas, ya en decadencia. Mel Gibson decidió que todos los diálogos serían en maya yucateco, pero aún así y dado que la peli trata de instintos, supervivencia y simplemente ser humano, es fácil de seguir incluso sin subtítulos. Hasta yo puedo comprender los sentimientos, las entonaciones, la alegría o la tragedia de un momento humano.

Los Mayas, como cualquier otra cultura, no fueron hermanitas de la caridad y así se les representa en la película. Sin tapujos. Sin leyendas de Bon sauvage Rousseauniano. Son humanos, como todos los demás. Y pueden ser, como todos los demás, extraordinariamente crueles.

Su civilización, ya antes de la llegada de los españoles, está muriendo. Pero aún ejercen un enorme poder sobre otras tribus, con las que guerrean incesantemente, en busca de los sacrificios humanos que su religión requiere.

En la escena final, nuestro protagonista está intentando desesperadamente huir de los guerreros Mayas que pretenden capturarlo y sacrificarlo a él y a su familia. Al llegar a la costa, él y sus enemigos, se encuentran con una flota de navíos españoles que acaban de llegar al continente. Terra Nova para los españoles. Vieja tierra para el protagonista y sus perseguidores.

Aunque los guerreros, hipnotizados por la visión de las naves aún no lo saben, su final ha comenzado…..

Hasta ese momento, simplemente han estado persiguiendo a sus enésimas víctimas y son los dueños absolutos de todo lo que se mueve en la selva como lo han sido durante siglos, con crueldad férrea. Pero ahora, al desembarcar los españoles, serán ellos los que se enfrenten a su final.

Nuestro protagonista aprovecha el momento hipnótico para rescatar a su familia y debate con su mujer si no sería mejor dirigirse hacia los recién llegados, para que los protejan de los Mayas.

En la Historia real, muchos hicieron exactamente eso. Nunca habrían logrado Cortés o Pizarro, con sus escasos 200 hombres y más escasa pólvora,  lo que lograron sin la ayuda de los millones de nativos que se oponían a la tribu nativa dominante,  que los masacraba una y otra vez.

Al final, nuestro protagonista decide no buscar la ayuda de los españoles, sino internarse en el bosque, para buscar un nuevo comienzo. No quiere someterse a los Mayas ni quiere buscar refugio entre los recién llegados.

Y en efecto, algunas tribus, de entre toda la inmensa conquista de las Américas, sobrevivieron refugiándose en la selva más profunda, a salvo de unos y de otros. Pero al final, con los siglos, Occidente llegó también a ellos. Y los ha dejado ser. Y estar. Y los ha civilizado, con antibióticos, con herramientas de metal, con tejidos sintéticos y el largo etc.

Sobrevivieron, sí. Pero igualmente perdieron. Su cultura fue transformada. No ya por la fuerza, sino simplemente porque la cultura que llegó a ellos, era imparable. Cuando hoy en día danzan y muestran ante la cámara del documentalista sus ritos, con plumas y tatuajes…también lo hacen con un cuchillo de acero inoxidable. O con una camiseta.

Sobrevivieron. Pero perdieron.

Si comparo esa actitud con la mía propia, siento que estoy haciendo lo mismo. He huido hacia la selva, pero ya me han alcanzado. Mi mundo, no es el que conocí.

 

 

 

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2 respuestas a El Apocalipsis

  1. Deckard dijo:

    Sí, en eso estoy de acuerdo totalmente contigo (cuando dices que sería horrible pertenecer a la generación que fue invadida), es lo que yo siento con lo de la ley antitabaco: me digo: vale, quizás se salgan con la suya y lleguen a prohibir más y más, pero no me gustaría que fuera mientras yo viva, también me digo ¿por qué coño me ha tocado a mí que me prohíban fumar en los bares, cuando nadie podía imaginar algo semejante hace unos años, y menos cuando empecé a fumar? ¿por qué no lo han dejado para más adelante? ¿por qué están ocurriendo tantos cambios y tan deprisa, de manera que no le dejan a uno tiempo para asimilarlos y adaptarse?(incluso los cambios que se supone son para mejor, como internet y los móviles, éstos también han cambiado nuestro mundo, y no siempre para mejor, reconócelo, ahora la gente no se molesta en salir, no se arriesga tanto a ligar físicamente, etc.) (claro, todo está en la red y es más fácil alcanzarlo, demasiado fácil, diría yo, ¿no es eso otro signo de decadencia?).
    Lo digo por lo que hablamos sobre la decadencia de occidente, pero también se me ha ocurrido que todas las civilizaciones están condenadas a morir de éxito: cuando lleguen a la cumbre, buena calefacción, buena comida, buen circo, en ese momento son tan felices con sus vidas que no quieren arriesgarlas. La frase sería: una persona que esté demasiado contenta con su vida no querrá arriesgar su vida ni siquiera para defender su forma de vida.
    Pero volviendo a lo que nos toca, es lo que hay, nos ha tocado a nosotros aguantar esta prohibición y somos nosotros los que tenemos que luchar para intentar revertirla, cada generación debe luchar para que no se produzcan estas situaciones y no esperar a que lo haga el que llegue después (o el de al lado).

    Le gusta a 1 persona

    • Lecroix dijo:

      Gran comentario, Deckard. Y claro, por supuesto que te lo reconozco.

      Dices:
      “(incluso los cambios que se supone son para mejor, como internet y los móviles, éstos también han cambiado nuestro mundo, y no siempre para mejor, reconócelo, ahora la gente no se molesta en salir, no se arriesga tanto a ligar físicamente, etc.) (claro, todo está en la red y es más fácil alcanzarlo, demasiado fácil, diría yo, ¿no es eso otro signo de decadencia?).”

      Lo es. Y admito cada una de tus palabras, pues yo mismo soy un ejemplo perfecto. No me molesto en salir. Ni me arriesgo ya a “ligar fisicamente”. Todo esta en la red ademas, y puedo satisfacer todas mis curiosidades intelectuales haciendo “click”. No necesito ir a una biblioteca. O a un curso. O a una reunion de admiradores del escarabajo de la patata. Todo esta en la red y me limito a hacer click y a absorber letras e imagenes a millones, en soledad.

      Es un signo de decadencia, yo lo se.

      Pero no ha sido por voluntad propia. No ha sido por mi voluntad que yo dejase de ir a los bares a hablar con gente. Fue por la ley, q ni admito ni admitire jamas. No ire a socializar a un bar o restaurante si no me dejan fumar en ninguno. Soy asi. Soy cabezota. No acepto lo q se me impone y me niego a adaptarme.

      Y no ha sido por voluntad propia que deje de ligar, de relacionarme, fisica o virtualmente. Fue porque la sociedad que se ha creado, no encaja con mi forma de ver una relación hombre/mujer. Y me he cansado de intentarlo.

      Quiero lo q toda persona razonable quiere. Y no hablo de riquezas, sino de amistades, compañia, alguien a quien amar y q te ame, descendencia, jugar con los crios….

      Pero en esta sociedad actual yo encuentro mayores dificultades que otros para lograr esas cosas q todos deseamos. No estoy hecho para lo q ocurre hoy en dia. Es mi error, mi fallo, mi debilidad, quizas mi propia decadencia. Pero es asi.

      Y por ello, fue necesario iniciar este blog, porque como bien dices:

      “es lo que hay, nos ha tocado a nosotros aguantar esta prohibición y somos nosotros los que tenemos que luchar para intentar revertirla, cada generación debe luchar para que no se produzcan estas situaciones y no esperar a que lo haga el que llegue después (o el de al lado).”

      Esta prohibicion y mil otras injusticias mas nos han tocado. ¿Puedo mejorar yo, como persona, para adaptarme? Creo q no. Es q ni quiero.

      Este blog, creo q lo sabes, existe gracias a tu apoyo. he conocido a mas personas haciendo lo q estoy haciendo. Y la verdad es q me gustan. Algo positivo va saliendo de todo esto. Yo aun no me rindo.

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