A mi no me “espanta” que la gente fume

ANÁLISIS

LA LUCHA CONTRA LA OBESIDAD: ¿SERÁ EL AZÚCAR EL NUEVO TABACO?

LOS GOBIERNOS HAN EMPEZADO A GRAVAR EL AZÚCAR CON EL ARGUMENTO DE QUE BUSCAN PROTEGER A SUS CIUDADANOS, PERO LA INDUSTRIA DICE QUE ES UNA MEDIDA RECAUDATORIA E INEFICAZ.

Aquellas imágenes de gente fumando en los cines, colegios y hospitales (¡si hasta los médicos lo hacían!) tienen ya un marcado aire vintage. Son cosas que se extinguieron con el siglo XX, como las máquinas de escribir y los serenos. El tabaco vivió el siglo pasado su época dorada, cuando pasó de ser un lujo de ricos a convertirse en un producto de masas. Sin embargo, al demostrarse su efecto nocivo, ha padecido un linchamiento que lo ha dejado marcado como artículo todavía rentable pero casi proscrito, cada vez más limitado en su consumo y comercialización, convertido en una vía socorrida para recaudar impuestos.

Este siglo le podría tocar al azúcar correr la misma suerte. Con la misma naturalidad que ahora nos espanta que hace 50 años un maestro enseñara la lección en la pizarra, con la tiza en una mano y un pitillo en la otra, los colectivos antiobesidad sostienen que en unas décadas nos alarmará que, en los recreos, los muchachos tomaran en nuestra época bollos y refrescos sin control.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está haciendo campaña para concienciar a Gobiernos y ciudadanos de que un tercio de la población mundial ya sufre sobrepeso u obesidad y que la diabetes, que afecta a casi el 10% de los adultos, causa 1,5 millones de muertes al año. El dedo acusador apunta a la industria de las bebidas y de la alimentación. En los últimos 50 años, el consumo de azúcar se ha triplicado en todo el planeta. Y según la OMS, “hay evidencia científica de que los países que consumen muchas bebidas azucaradas están expuestos a mayores riesgos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares”, explica Jordi Salas, catedrático de Nutrición y Bromatología en la Universidad Rovira i Virgili. “No hay ningún alimento que sea malo en sí, depende de la cantidad que se consuma y de la variedad de la dieta. El problema es que la gente no sea consciente de la cantidad de azúcar que tienen los alimentos, por lo que hace falta informar mejor al consumidor”.

Ya hay asociaciones sanitarias que reclaman que cereales, aperitivos y refrescos azucarados lleven advertencias gráficas sobre caries, aumento de peso y patologías asociadas, igual que se ha obligado en los paquetes de cigarrillos a hacer lo propio con las enfermedades pulmonares.

¿Alertarán dentro de poco las latas de refresco y las chocolatinas de que pueden perjudicar seriamente la salud? No es descartable. Pero no es esto lo que más preocupa a la industria. La amenaza más inminente son, de momento, los nuevos impuestos. De eso también sabe mucho el mundo del tabaco.

Cada vez más países gravan los productos con azúcar, sobre todo los refrescos, alegando que son dañinos para la salud. Hungría introdujo un impuesto para las bebidas azucaradas en 2011 y, un año después, le siguieron los Gobiernos francés y mexicano. Chile y la ciudad de Berkeley, en California, adoptaron medidas similares en 2015. El Reino Unido ha sido el último en sumarse a la sugar tax este mismo año.

La nueva fiscalidad busca, según los legisladores británicos, reducir la obesidad infantil y animar a una dieta más saludable. El Gobierno de Londres pretende además recaudar 520 millones de libras al año, que se utilizarán para fomentar el deporte en las escuelas de enseñanza primaria. Ha sido una medida muy celebrada por organizaciones como Obesity Health Alliance. El productor de azúcar de Associated British Foods, sin embargo, no lo ve de la misma manera. Acusa al Ejecutivo de demonizar el producto y cuestiona la eficacia de esta estrategia.

IMPUESTOS SOBRE EL AZÚCAR

¿Funciona la sugar tax? La idea es ralentizar la propagación de la diabetes, que cuesta a los contribuyentes grandes sumas de dinero, pero los efectos no siempre son los deseados, ni en el plano recaudatorio ni en el sanitario. Algunos críticos observan que la fiscalidad castiga sobre todo a las familias más pobres, cuyo consumo de bebidas gaseosas es superior al de los hogares más acomodados, y que por tanto fomenta la desigualdad.

El presunto efecto disuasorio de la medida todavía es objeto de debate. “Países como Holanda han gravado las bebidas azucaradas durante muchos años, pero el impacto que estas medidas ha tenido sobre el consumo de azúcar es discutible”, afirma en un informe Crispin Ellison, responsable de la división de Salud Pública de la consultora Oliver Wyman. En 2013, Dinamarca derogó el impuesto sobre los refrescos y abandonó los planes para otro sobre el azúcar más amplio. Tampoco la tasa sobre las grasas saturadas ha tenido el efecto deseado. Eslovenia dio marcha atrás en su intención de establecer un gravamen del 10% sobre las bebidas azucaradas el año pasado. Y Cataluña, que estudió la posibilidad de implantarlo, finalmente lo desestimó. Sin embargo, la aceptación entre la opinión pública de este tipo de iniciativas es cada vez mayor.

Otros estudios apuntan que la eficacia de los impuestos mejora cuando se distinguen los grados de azúcar que contiene un producto. El impuesto húngaro, que también se aplica a la sal y la grasa, varía dependiendo de la cantidad de ingrediente utilizado. El 40% de los fabricantes había ajustado sus recetas en consecuencia, por lo que con independencia de lo que decidieran los clientes, ingerían menos calorías. Sin embargo, países como Francia, que gravan igual las bebidas azucaradas que las de dieta, suministran a la industria pocos incentivos para hacer sus artículos más saludables.

En México, donde los minoristas aprovecharon la sugar tax para subir el precio de los refrescos otro 30% adicional, el consumo se redujo un 6%. Algunos informes sugieren que los mexicanos cambiaron a alternativas más saludables, como el agua embotellada, cuya venta subió el 5,2% en 2014, pero no queda claro si fue por la tasa o por el aumento indiscriminado del precio.

En cualquier caso, esta fiscalidad especial no ha estado en vigor el tiempo suficiente como para evaluar sus efectos, si los hay, en la salud pública. La industria de las bebidas trata de disuadir su implantación a los demás Gobiernos argumentando que no compete al Estado decidir qué debe comer y beber la gente, pero parecen hechos a la idea de que tarde o temprano les va a tocar y han puesto sus barbas a remojar. La prueba es que los fabricantes están insistiendo en que casi no usan azúcar, así que, con independencia de lo que finalmente suceda, la sugar tax ya ha empezado a impulsar la transformación de la industria.

En la asociación de bebidas refrescantes Anfabra denuncian que “en los últimos años, el azúcar y las bebidas azucaradas se han convertido en un blanco fácil ante el incremento de las cifras de obesidad, pero sin una base científica, porque mientras éstas han aumentado, el consumo de las primeras ha disminuido”. Aclaran también que “el sector lleva reduciendo las calorías de sus productos desde hace más de 15 años”. La asociación quiere evitar que los refrescos acaben señalados como los culpables de la epidemia de obesidad, pero al mismo tiempo subraya que en España más del 30% de su oferta son artículos sin calorías ni azúcar. Este énfasis en su constante reducción, ¿no supone un reconocimiento implícito de lo dañino que es el ingrediente?

“Hay una demonización del azúcar, y la industria reacciona a la demanda de los consumidores reduciendo su uso, porque no hace falta que se dé un consenso científico para que se genere una tendencia”, explica Pedro Mir, profesor de Marketing de la Universidad de Navarra. “La gente opina y se forma una idea predominante, rechazando un tipo de producto sin que haya un dictamen definitivo. Lo estamos viendo también con el gluten y la lactosa, que no tienen nada de malo si no eres intolerante… Pero se crean corrientes y la industria responde a estas modas”.

Coca-Cola, por ejemplo, asegura que en el último año ha reducido más de un 36% el aporte de azúcar y calorías por litro del total de sus bebidas en España. Es un mensaje a los consumidores, cada vez más preocupados por la salud, pero también un plan B ante la cada vez más plausible llegada de la sugar tax. Según Coca-Cola, solo en 2015 esa rebaja de azúcar y calorías por litro de bebidas fue del 5,12% respecto del año anterior. De hecho, sus artículos zero y algunos light representan el 35% de sus ventas en nuestro país, un incremento de cuatro puntos sobre 2014.

La OMS ha publicado recientemente directrices en las que recomienda que reduzcamos a menos del 5% el total de energía que proviene de los azúcares. Esto equivaldría a 25 gramos al día o seis cucharillas de azúcar (una lata de refresco tiene nueve cucharillas, de modo que ya superaría el límite).

El cerco regulatorio al azúcar no solo preocupa en la industria de refrescos. “No creo que por pagar más impuestos la gente vaya a tener más salud”, dice Felipe Ruano, presidente de la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería (Asemac). “Pero si gravando la bollería creen que van a recaudar más, tal vez lo hagan. En el sector estamos constantemente adaptando los productos a lo que la investigación desvela qué es o no saludable. Pero una cosa es guiarse por estudios y otra por bulos que denigran un artículo sin fundamento científico”.

“Ante la creciente preocupación del consumidor por su salud, el marketing de la industria de productos azucarados está haciendo hincapié en los beneficios de una dieta equilibrada”, dice Mir. “Ligan su comunicación con el deporte y la energía, sobre todo en la publicidad infantil, para que los niños asocien el consumo de azúcar al deporte y la vida saludable. La comparación con el tabaco es injusta, porque fumar un solo cigarrillo es malo en sí, mientras que ingerir un gramo de azúcarno es malo. En este caso es solo el abuso y una vida sedentaria lo que lo hace dañino”.

Aunque sanitariamente no sean comparables, empresarialmente sí. Según explica en Bloomberg la analista Andrea Felsted, un contexto regulatorio hostil para la industria de las bebidas y de la alimentación no tiene por qué impedir que aumente su rentabilidad, igual que no lo ha hecho con la tabaquera. Puede reducir el volumen total de ventas, pero ha ayudado a aumentar los ingresos subiendo los precios y creando un entorno corporativo cada vez más concentrado y poderoso. Felsted pronostica que, si aumenta la regulación contra el azúcar, seguirán el mismo camino empresarial.

“El tabaco ha sido el conejillo de indias en lo que se refiere a la legislación aplicable a productos que implican potenciales riesgos para la salud”, afirma Juan Páramo, portavoz de la Mesa del Tabaco. “Lo que hoy puede parecer impensable para otros productos de consumo, puede estar más cerca de lo que parece. La prueba es que medidas que se vienen aplicando desde hace tiempo en nuestro sector empiezan a plantearse para otros ámbitos. Por ejemplo, impuestos como vía para disuadir el consumo a través de un mayor precio, advertencias sanitarias, restricciones a la venta y a la publicidad… Lo cierto es que el ansia regulatoria va más rápido de lo que a veces somos capaces de anticipar en los sectores afectados”.

EL AZÚCAR, POR EL CAMINO DEL TABACO

El camino regulatorio del azúcar sigue los pasos que ya ha recorrido el tabaco. También las grasas saturadas han empezado la travesía. Primero, la OMS fija su atención en un tema y comienza a trabajarlo con informes, se crean grupos de análisis y termina lanzándose un documento de recomendaciones. Desde este punto de partida, se introduce el debate en las instituciones europeas, al principio como recomendación y luego como norma de obligado cumplimiento. Y de ahí llega a los estados de la UE, que deben trasponerla a su ordenamiento jurídico. “Nos encontramos ante una tendencia regulatoria que convierte al Estado en la niñera de los ciudadanos, cuando el camino debería ser formarlos y dotarles de herramientas que les ayuden a tomar sus propias decisiones”, añade Páramo.

“Cada vez se está restringiendo más la libertad del consumidor”, coincide un consultor que prefiere no ser citado. Su trabajo actual es asesorar a compañías del sector de los refrescos para afrontar esta transformación y evitar que dañe el negocio. Su recomendación principal es que diversifiquen hacia alternativas más saludables. Eso sí, advierte que no es un camino fácil: “Ahora la moda es demonizar el azúcar, pero luego vendrá otra cosa”. ¿Acabaremos todos bebiendo agua? “Ni eso. Ya están surgiendo voces que denuncian lo poco ecológico que es embotellar el agua. En Estados Unidos se ha puesto de moda rechazar el agua mineral, porque el envase de plástico es poco sostenible. Como sigamos así, vamos a llegar a un mundo en que todo es poco saludable…”

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13 respuestas a A mi no me “espanta” que la gente fume

  1. Como te dije hace tiempo, pronto todos a dieta de “pienso” y agua.
    Lo del azúcar es como lo del tabaco. Por una parte no se suprime por que les conviene subir las tasas y recaudar impuestos y por otra parte es el chivo expiatorio del incremento exponencial de la gordura. ¿Ese aumento se corresponde con el aumento enel consumo de azúcar? Lo dudo. La gente es ahora mucho mas gorda por otros motivos, como alimentos preparados con “vaya usted a saber que” y la manipulación hormonal de carnes y pescados en piensos preparados. Todo ello muy perjudicial para la slud, pero rentable para las grandes empresas.
    Y otra vez la misma estadística; ¿Cuántas personas y en cuanto tiempo dejan sus hábitos para obedecer? ¿Cuántos y quienes son los rebeldes?

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    • Lecroix dijo:

      Pues pocos como siempre, Agustín. Vamos hacia el futuro predicho por “Demolition Man” y uno puede imaginarse comprando una hamburguesa de carne de rata en el mercado negro, porque la carne ha sido prohibida. Y puede uno imaginarse engullirla con la misma satisfacción que Stallone, porque comerla es hacerle un corte de mangas al estado y porque seguramente estará más buena que el “pienso” oficial permitido por ley.

      No es q todo lo q está ocurriendo no se pueda cambiar. Se puede, pero tenemos una dura pelea por delante en la q nunca debemos desfallecer.

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  2. Aeneas dijo:

    Un artículo muy bueno y que vislumbra con certeza lo que va a pasar. Acertados ambos comentarios Agustín y Lecroix.

    De aquí saco una buena noticia y otra mala. La buena es que el tabaco va a dejar de ser el blanco de la ira de los grupos puritanos y de la “templanza” al igual que a principios del siglo XX empezaron con el alcohol y luego fueron a por el tabaco. Así que el camino a recorrer es como dice Lecroix: Demolition Man. Yo creo que al tabaco le quedan como mucho un par de leyes (puedo estar equivocado) y creo que una será la prohibición total de fumar en el coche, aunque no descarto las terrazas. También añadir al comentario de Agustín que otra de las causas de la obesidad es que la gente es cada vez más sedentaria: sale menos, se mueve menos y coge más el coche.

    Volviendo al tema es que la mala noticia es que la cesta de la compra va a ser cada vez más cara ya que muchos alimentos llevan azúcar. Además, como dice la noticia también gravan los productos sin azúcar como muchos estados han gravado la “zero” y demás.

    Obviamente la medida es recaudatoria. La salud les importa bien poco, pero necesitan mucho dinero, primero para robar y, segundo, para mantener este estado mastodóntico (que es el primero que debería adelgazar).

    En resumen: el tabaco ya ha mostrado el camino. Sólo nos queda esperar como se cumplen todos los pasos.

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    • Lecroix dijo:

      Y se iran cumpliendo, Aeneas, porque el experimento del tabaco les ha salido bien. Yo tb creo q cuanto mas aprieten, mas pronto llegará su caida y q en efecto, seran un par de leyes mas las q hagan por fin a la gente reaccionar.

      Tb estoy de acuerdo en q todas estas leyes e impuestos, no tienen como objetivo mejorar la salud de nadie. Su objetivo es el q dices: robar y mantener a los burocratas liberticidas en su bien pagado puesto.

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  3. kach dijo:

    Totalmente de acuerdo Lecroix,ningún alimento en su justa medida es malo,pero lógicamente si haces un mal uso de lo que consumes tendrás problemas, incluso con el agua que se supone que es buena y necesaria para la salud.

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    • Lecroix dijo:

      Lógico kach, como en todas las cosas. No se debe abusar de nada. Es algo q la Humanidad siempre había sabido. Se ha dicho en este blog alguna q otra vez: Andy Warhol murió envenenado por agua. Literalmente envenenado por agua y solo agua. La razon? Beber demasiada! Es posible envenenarse tomando demasiado de cualquier cosa!

      La dosis hace el veneno. Es el primer principio de la toxicologia. Ningun “veneno” es “malo” si tomas una cantidad segura. Nada es “sano” si tomas demasiada cantidad.

      Sin embargo ya ves lo q dice el articulo: “un solo cigarrillo es malo”. Cómo se puede decir semejante estupidez? Basandose en que? Cuantas personas han fumado un solo cigarrillo en su vida y se ha podido comprobar q eso produjo daños? Nunca se ha estudiado una cosa asi ni se podra estudiar! La afirmacion carece de base alguna, es simplemente ridicula.

      Y el sentido comun, la contradice. En Japon y en España, se fuma bastante mas q en otros sitios. Y sin embargo, son dos de los paises con mayor numero de personas longevas.

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      • kach dijo:

        Decir que fumar un cigarro es malo para la salud ¡¡es una absoluta chorrada!! considero que puede ser asta beneficioso al igual que un vaso de un buen vino. saludos

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        • Lecroix dijo:

          Los beneficios del uso del tabaco son bien conocidos, si bien en general son ocultados. Fumar unos pocos cigarrilos al dia, mejora enormemente la calidad de vida de los q sufren colitis ulcerosa. Tambien el tabaco es bueno para prevenir la enfermedad de Alzheimer, incluso el Parkinson. En el pasado, era usado para aliviar el asma e incluso para la prevencion de enfermedades respiratorias contagiosas. Es bien sabido que el humo (de tabaco, de incienso o de cualquier vegetal) no solo limpia el aire de olores ofensivos, sino que lo desinfecta. Podríamos seguir asi hasta mañana. La Humanidad en conjunto, en su existencia de miles de años, no es estúpida y aprende con rapidez lo q mata y lo q no, lo q es util y lo q no. Se fuma tabaco en las americas desde hace miles de años. Y en el resto del mundo, desde hace 500. No puede ser tan malo como nos cuentan ahora. Simplemente, lo q se dice ahora, no supera el test del tiempo.

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  4. Muy interesantes y ciertos vuestros comentarios. Y volviendo al tema de la obesidad, una de las cosas que la ha fomentado en estos últimos años ha sido el que muchos han dejado de fumar. Asi como suena. Todos sabemos que el que deja de fumar se lanza al picoteo a lo largo del todo el día.Y que hay muy pocos que no añadan unos cuantos kilos a su fisonomía. Comento un caso, que no es ni mucho menos aislado. Dejé de ver algunos años a un primo mio con el que tenía desde niño mucho contacto. Cuando le vi no le reconocí. Se había puesto como una bola. Ante mi cara de extrañeza y la evidencia de que no le reconocía me dijo; ¡Es que he dejado de fumar!

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    • Lecroix dijo:

      Cierto, Agustin. Dejar de fumar es algo q no sienta bien a muchos y la obesidad es una de las posibles consecuencias negativas. Las preguntas q yo me haria si fuera una persona q ha dejado de fumar serian: ha mejorado mi calidad de vida? soy mas feliz? me importa q otros fumen? me enfada q lo hagan? Una respuesta honesta a todas esa preguntas me llevaria a pensar q dejar de fumar, no me ha hecho mas feliz ni mejor persona.

      Yo lo veo asi pq asi es como lo he visto en casi todos los q dejan de fumar.

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  5. ramrock dijo:

    Además ¿acaso le he pedido yo al puto estado que me proteja de eso?

    ¡Que puto asco de intervencionismo estatal!

    ¡MENOS ESTADO Y MAS LIBERTAD INDIVIDUAL!

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    • Lecroix dijo:

      Exacto. Es q hay q empezar por ahí. Con que derecho el estado decide lo q es bueno o malo para mi? Con que derecho nos roba libertades y dineros a los consumidores o los empresarios?

      Por otra parte, no se como agradecerte el q te agrade lo q aqui se escribe y q decidas compartirlo.

      Enormes gracias. Pondré “me gusta” a todo lo q has compartido. Pero solo despues de q al menos otra persona haya puesto “me gusta” primero🙂 Bah, quedaria feo q yo fuese el primer fan de lo q compartes y esta escrito por mi…😀

      Muchisimas gracias, ramrock.

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  6. ramrock dijo:

    Reblogueó esto en Ramrock's Blogy comentado:
    ¡BASTA YA de INTERVENCIONISMO ESTATAL!

    ¡MENOS ESTADO Y MAS LIBERTAD INDIVIDUAL!

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