Hermanos de sangre

Como sabéis, no tengo mucha vida social, por decisión propia. En ocasiones sin embargo, me veo obligado. Me gusta y no me gusta. Estoy atrapado entre la necesidad normal de contacto humano y mi desesperación al ver como piensa y siente una mayoría.

Tras hacerse las gestiones necesarias, no logré “escaquearme” sin parecer tremendamente descortés y finalmente llegó ese momento que siempre temo: la comida en grupo.

Me hice la promesa de no hablar de la ley del tabaco si no venía a cuento. Al fin y al cabo, la comida era en una casa donde los dueños, que no fuman, no tienen inconveniente en permitir fumar antes, durante y después.

Como menú, centollos y bonito del Cantábrico. Como lubricante social y refresco, excelente sidra asturiana de un llagar que no mencionaremos.

Y tras eso, la charla. La de los cafés y tabaco y licores. La que solía haber en los bares y restaurantes antes de la ley.

Surgieron los temas comunes:

Podemos o ahora llamados Unidos Podemos. “Zaparrastrosos que nos dejarían al nivel de Venezuela” (había una persona española casada con un Venezolano en la mesa, 20 años en ese país, escapados a España tras acceder el comunismo al poder). Nada que objetar. Asentí. “Maduro cuanto antes se muera mejor”. De nuevo nada que objetar.

-Madrid sucísimo. “La nueva alcaldesa está loca, ¿quién va a querer invertir en este país?” Alabanzas y también alguna crítica a Aguirre. Descontento con Ana Botella. De nuevo no tengo nada que comentar. Sonrío. A mi Aznar me gustaba, pero no se a que se ha dedicado la Botella. Dejé de prestar atención a España en casi todo, hace mas de 12 años…

-La señora local casada con el venezolano presume de la educación de sus hijas y de su status social. Viven en EEUU, casadas bien, trabajan, tienen hijos. Me parece magnífico y coincide con como yo veo las cosas. Asiento, apruebo, sonrío.

-Terceras elecciones en España. ” Los políticos de España son ladrones y corruptos, pero mejor votar al PP que es el menos malo.” Sigo callando, pero mi silencio empieza a llamar la atención. ¡Maldición!

-Feminazismo infiltrado. Los presentes son católicos practicantes, de derechas a la española. Son tres mujeres y un hombre y repiten los mantras contra los hombres, creados por el “progresismo”. Me muerdo la lengua. Se que si arranco, no comprenderán lo que quiero decir. Digo que “todos somos personas, hombres y mujeres”. Lo digo bajito, adrede. Arrollan mis palabras como una apisonadora, creo que hasta ni las han oído.

-Elecciones americanas. “Espero que Hillary gane. Sería un hito histórico. Trump es un nazi, un borrego, un misógino racista homófobo blablablablablabla”.

-“La Unión Europea debe unirse aún más, eliminar las nacionalidades. Se van a enterar estos ingleses con el Brexit, qué mal les va a ir, van de culo.”

No se si son imaginaciones mías pero creo que la boca me sabe a sangre aunque solo me estoy mordiendo la lengua figuradamente.

-Tú que opinas, Xxxx, que estas muy callado.

Ay.

-Escuchaba vuestras opiniones y las comparaba con las mías..

Aha. ¿Y? ¿Cuáles son?

Titubeo. Igual es la sidra, pero comienzo:

En mi opinión España está condenada. El cáncer del “progresismo” está demasiado extendido por todas las instituciones importantes. No es posible recuperar el país simplemente votando y el PP no es más que un partido socialista moderado. A estas alturas, ya solo un levantamiento militar puede enderezar la nave.

Boquiabiertos. Se quedan boquiabiertos. De la joven a la casi anciana, pasando por la madura y por el hombre semidistraído.  Hacen gestos, pero no emiten palabras. Al final la madura, dice:

Hombre por favor, Xxxx, qué cosas dices.

Pero ya nada puede detenerme…

España está dentro de otra institución corrupta, socialista y abocada al fracaso, que es la Unión Europea. Es la tercera tragedia propiciada desde el siglo XX por Alemania y su mamporrera favorita, Francia y la quinta tragedia europea propiciada por el socialismo/comunismo. Bien han hecho los ingleses, de nuevo, en distanciarse de este muerto nacido que siempre muere matando.

Pero es que…

Va a ser que no. Sigo.

Una victoria de Hillary sería el fin de Occidente. Quien debe ser presidente no debe ser ni una mujer, ni un negro ni un hermafrodita…nada de eso importa. Necesitamos a una persona que sepa lo que hace, sin importar lo que tiene entre las piernas o el color de su piel. Hillary nos vendió ante el terrorismo en Benghazi, mintió en lo del “matrimonio” homosexual, defiende al mundo musulman y ataca al cristianismo. Es una socialista a la europea, igual que el presi de ahora. Ni EEUU ni el resto de Occidente aguantarán otra presidencia así,  será el fin. 

No me puedo creer que…

Nop. Sigo.

No habéis comprendido nada. Ni de la Historia, ni del presente. Habéis visto demasiado Disney y demasiado Hollywood. En primer lugar, la libertad de la que disfrutan las mujeres en occidente, es producto de la libertad que algunos hombres de occidente están dispuestos a darles a ellas y por la que están dispuestos a morir y matar esos mismos hombres, cuando el enemigo viene de fuera. Una mujer no tiene más libertad que la que los hombres valientes que la rodean quieran darle y garantizarle. Porque el hombre, físicamente, es más fuerte que la mujer y al final, al final del todo del todo, cuando las peras se ponen al cuarto, solo cuenta la fuerza y esto es lo que no comprendéis. La libertad, está garantizada gracias a hombres dispuestos a ejercer violencia para protegerla, contra otros hombres. Y por eso la policía lleva pistolas y no flores. Y eso es lo que no entendéis. Y no me vengáis con que hay mujeres policías o soldado. Lo permitimos porque nuestra sociedad es así de tolerante, una vez más gracias a algunos hombres que os rodean. En una guerra total, de verdad, a muerte, no hay mucho sitio para las mujeres en el frente. No solo no es una buena idea, es una idea nefasta. Os quejáis de cómo somos los hombres occidentales pero pedís tolerancia y comprensión para los hombres musulmanes y no entendéis que lo único que os separa del burqa y la esclavitud son precisamente los hombres occidentales valientes, los únicos que están dispuestos a aceptar vuestra libertad y la igualdad, los únicos que están dispuestos a morir por eso. Y no os equivoquéis, porque si el mundo musulmán vence, seréis esclavas. Y nosotros los hombres occidentales, valientes o cobardes, seremos pasados a cuchillo, los que sobrevivamos. Decía Reagan que la libertad se defiende con el uso decidido de la violencia y no podía tener más razon. Tu bikini, tu trabajo fuera de casa, tus Prada y tus Vuitton, tu derecho a una educación, tu derecho a tener hijos o no, tu derecho a poder conducir un coche o a comportarte libertinamente si lo deseas, tooooodos esos derechos que das por obvios, por naturales, por evidentes, te los proporcionan, al final del todo, los hombres de coraje usando o amenazando con usar la violencia, contra todo aquel otro hombre que quierá arrebatároslos. Os quejáis de injusticias imaginarias mientras contribuís con vuestro voto a la llegada de injusticias aún mayores. Y mientras olvidáis que el 99.99% de todas las personas que murieron en combate en las guerras que nos afligieron y que os dieron libertad, fueron hombres. Y ahora decidme porqué Hillary sería un hito histórico simplemente por ser mujer. Bien poco importa lo que sea. Lo que importa es que tengamos líderes con cojones, sean hombres o mujeres. Como la Thatcher, que tenía los huevos más grandes que todo su gabinete y la oposición juntos. Y que sabía respetar y proteger a su ejército y a su cultura y a su religión y a su país. O Reagan. Pero de esos no os gusta hablar, a que no. No habéis comprendido nada y os comportáis como gallinas cluecas, unos y otras, pensando a corto plazo con el corazón y no a largo plazo con la cabeza que os dio Dios o la Naturaleza o lo que sea, mientras cuidáis gatos y perros y hamsters en lugar de tener más niños. El mundo necesita mujeres y hombres realistas, bravos y conservadores que sepan oponerse al “progresismo” que nos destruye. Familia, bandera, honor, moral, respeto, fidelidad y lealtad. Yo ya se que nunca ninguna sociedad podrá ser perfecta, pero las hay que son menos imperfectas que otras. Vuestra frivolidad y desinformación, asustan. Y nos van a matar.

Como era de esperar, una vez más, no resulté muy popular al interactuar con el mundo🙂

Pero hoy, me puse a pensar en esa canción de Loquillo. Es un maestro que sabe contar bien ciertas lecciones de honor o libertad, sin despertar la alarma en el radar de los “progres”. Alguien más que yo debió de darse cuenta de esta característica de Loquillo y creó este estupendo video, de los hombres ( y mujeres, gracias a los hombres que lo permiten)  que defienden nuestras libertades, las que quedan.

 

Col Jessep: You want answers?!

LTJG Kaffee: I want the truth!

Col Jessep: You can’t handle the truth!

Son, we live in a world that has walls, and those walls have to be guarded by men with guns. Who’s gonna do it? You? You, Lieutenant Weinberg? I have a greater responsibility than you can possibly fathom. You weep for Santiago, and you curse the Marines. You have that luxury. You have the luxury of not knowing what I know — that Santiago’s death, while tragic, probably saved lives; and my existence, while grotesque and incomprehensible to you, saves lives.

You don’t want the truth because deep down in places you don’t talk about at parties, you want me on that wall — you need me on that wall.

 

We use words like “honor,” “code,” “loyalty.” We use these words as the backbone of a life spent defending something. You use them as a punch line.

I have neither the time nor the inclination to explain myself to a man who rises and sleeps under the blanket of the very freedom that I provide and then questions the manner in which I provide it.

I would rather that you just said “thank you” and went on your way. Otherwise, I suggest you pick up a weapon and stand the post. Either way, I don’t give a DAMN what you think you’re entitled to!

 

 

 

Esta entrada fue publicada en "Progresismo", Actualidad España, Decadencia de Occidente, Expulsado del mundo, Me alegro de haberte conocido, Tiempos más civilizados. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Hermanos de sangre

  1. Elena Sanz-Orrio dijo:

    Magnifico artículo. Lo firmo todo.

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  2. Pingback: Eso es decir lo que se piensa sin diplomacia. – Divagaciones ¿irreales?

  3. Mary Sax dijo:

    Muy buena entrada. Nos bombardean con tantas mentiras y necedades que cuando uno nos suelta la verdad nos parece una “barbaridad” lo que dice. Ojala al menos uno de ese grupo haya meditado lo que dijiste y hay visto la verdad que hay detrás de tus palabras.

    Le gusta a 1 persona

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