Intolerancia antitabaco

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El instinto del odio es denostado casi siempre. Está mal visto odiar. Excepto cuando interesa a algunos…
¿Qué es “odio”? ¿Es intolerancia? ¿Es extremismo?
En realidad es un arma de doble filo. Es un instinto que nos defiende (o justifica ) en la lucha contra nuestros enemigos.
La Humanidad no se puede entender sin el odio. No es posible vencer al enemigo si no se le odia. Y siempre habrá un enemigo…
El problema, al menos para los humanos,  está en saber quién es el que se defiende y quién el agresor. ¿Quién empezó?
Y eso es tan relativo, a veces…
El odio es una herramienta presente en nuestros genes y en los de toda especie viva que quiere seguir viva. Básicamente viene a decir algo así como “protege a los tuyos, desconfía de los que no son como tu y si hace falta, mátalos”
No tiene un tigre, un oso, un lobo,  mayor problema en saber odiar a su competidor y/o predador. Ni lo tiene un elefante o un gorila o un ciervo, aún hervívoros. Un animal mata porque se defiende, porque necesita comer, porque está cabreado o frustrado, o porque le da la gana y puede. Los seres humanos no son hermanitas de la caridad y el resto de los animales tampoco. Sí, hay actos de altruismo en los animales y en los humanos. Pero son excepciones.
El planeta Tierra esta poblado, exclusivamente, por los seres más agresivos, duros y acerados, concebibles.  De una bacteria a una jirafa.
Ya, me diréis “¿si, pero qué pasa con los perros o los gatitos? Ellos te quieren…”
Pero nada de eso es real. Son animales tan artificiales como una lavadora o una nevera. No son reales. En general matamos a las mascotas “agresivas” y solo reproducimos a las que nos quieren. Así que olvidemos a las mascotas. Esos maravillosos animales no pueden escoger, han sido criados para amarnos (por supuesto no todos salen “bien”).
Y dejémos a todos los animales, salvajes o no, de lado. Total, en comparación, son seres limitados cerebralmente. Nunca entenderán cómo se juega al ajedrez. O un binomio de Newton. No entenderán ni un mísero simbolo de una ley de la Física.
Centrémonos en nosotros. ¿Por qué odiamos?
Odiamos por la misma razón que esos animales. Supervivencia. Pero a diferencia de ellos, podemos odiar no por territorios, no por hembras, no por recursos.
Nosotros podemos odiar tan solo por ideas. Un “privilegio” exclusivo de nuesta superioridad intelectual. Nuestro cerebro es tan increíblemente potente en comparación con el del siguiente ser más parecido a nosotros (chimpancés, gorilas) que se puede decir que la soledad que a veces sentimos como individuos, es tan solo un reflejo de la enorme soledad del ser humano en general.
Somos una criatura solitaria en un mundo lleno de millones de otras criaturas que no nos podrían entender.
En nuestra soledad inmensa, tendemos a mirarnos el ombligo. Tendemos a centrarnos solo en lo que hacen otros seres humanos. Derrotados ya todos los enemigos predadores que la Humanidad tuvo, hace siglos, nos centramos en la única otra criatura que puede suponer un peligro considerable: nosotros mismos.
Y esa es la bandera que enarbola el energúmeno antitabaco intolerante. Ese que no quiere que se fume ni en un solo local: “el que fuma tabaco, hace daño a los demás. Tengo que defenderme, defender a mis hijos, a las personas que quiero, al mundo entero. El que fuma es mi enemigo agresor. Tengo que acabar con él.”
Pero el antitabaco miente. O ha sido engañado. Nosotros, los que fumamos tabaco, no somos amenaza alguna.
Pero él, cree que si.
Y así comienza el odio. Es un odio no basado en el instinto, sino en la mentira. Pero el ser humano es programable, flexible. Puede creer en cualquier cosa y luego usar sus instintos naturales para justificarla. Que se lo pregunten a los terroristas suicidas.
Qué remedio le queda a quien fuma tabaco que desarrollar su instinto de supervivencia también. Y tirar de odio para no rendirse, para identificar a su enemigo y combatirlo.
Escoge tu bando, pero ellos, los antitabaco, empezaron.
Y si no los odias, a esos que te dicen que no se debe permitir fumar en ni uno solo de los locales de hostelería de tu país, perderás.
Perderás si tiendes la mano al extremista antitabaco. Perderás si buscas el diálogo, si pides disculpas. Perderás.
Esto lo sabe cualquier lobo, tigre, ciervo, león o lagartija.
Lucha, defiéndete, enseña los dientes. Estás vivo y tienes derecho a existir.
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Esta entrada fue publicada en Contra la ley antitabaco, Decadencia de Occidente, Expulsado del mundo, Intolerancia antitabaco. Guarda el enlace permanente.

15 respuestas a Intolerancia antitabaco

  1. Si señor. Hay que luchar. Hoy he escrito algunas cosillas en el ABC como comentario a la noticia de que las tabacaleras protestan de las nuevas cajetillas. Los comentarios de los lectores serian de risa si no fueran contra nuestras libertades. Reflejan un grado de credulidad que espanta. Una ceguera que lleva a aceptar el absurdo. Que pena de humanidad.

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  2. http://www.diarioabc.com. Pero ahora no está en titulares si no en el margen de la derecha.

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  3. Deckard dijo:

    El problema del tabaco es que se ha convertido en un tema visceral, es decir, el tabaco ya no es visto por mucha gente como una planta o producto más, como el café, el té, el alcohol, etc., todos esos productos y muchos otros pueden ser susceptibles de ser beneficiosos o perjudiciales, pero el tabaco ha centrado las iras de los anti.

    Cuando una persona pierde un ser querido por cáncer y el médico le dice que ha sido por fumar, esa persona (y casi toda la familia) se convierten automáticamente en odiadores del tabaco, da igual que sea mentira que el causante fuera el tabaco, el dolor y la impotencia que sienten les hace luchar con más fuerza que cualquier otra persona, convierten su dolor en energía y esa energía la canalizan en una cruzada contra el tabaco, también para llenar su vacío y contra eso es muy difícil razonar, yo puedo comprender su dolor, pero no puedo comprender que no entiendan que otras personas pensemos diferente sobre el tema.

    Tampoco puedo entender que los legisladores se dejen llevar por la ola antitabaco, es como si a una persona que está en contra de la pena de muerte le matan un ser querido, esa persona en caliente, es comprensible que pueda cambiar su opinión y decir que ahora está a favor de la pena máxima, pero para eso está el legislador y el conjunto de la sociedad, para valorar las cosas en frío y debatiendo pros y contras.

    Si esto sigue así, la verdad es que no sé que va a pasar, porque un triunfo total de los antis puede ser, será, una ruina para el conjunto de la sociedad, creo que a algunos esto se le ha ido de las manos y están ganando todas las batallas, más de las que pensaban ganar, otros en cambio, no han hecho más que empezar, porque persiguen el apagón total, o sea, la ley seca para el tabaco, prohibir fumar, plantar, fabricar… todo.

    Ya que los que defendemos la libertad no tenemos los medios de plantear a gran escala lo que defendemos, creo que los gobernantes deberían reunirse con las tabacaleras, farmacéuticas , hosteleros y representantes del pueblo (antis y defensores) y debatir seriamente sobre el tema, porque hay una cosa clara: los antis están ganando todas las batallas, pero la guerra la tienen perdida, incluso con una ley de apagón en todo el mundo, porque, como decía alguien al que leí (en el blog de F Davis, creo) el tabaco está ahí, existe, y se seguirá fumando, legal o ilegalmente, no existe ninguna sustancia a la que el hombre haya renunciado una vez ha sido descubierta, ni siquiera sustancias muy peligrosas como la heroína se han erradicado totalmente, ¿cuánto más pasaría con el tabaco, que es usado por millones de personas?

    No estoy hablando ahora como fumador, sino como alguien que está viendo el problema desde fuera, porque están creando un verdadero problema mundial. Supongo que los antis tienen la esperanza de que esos millones de fumadores pasen a ser unos pocos miles, para dar entonces el hachazo final, eso es un imposible, porque la gente no percibe la peligrosidad del tabaco hasta el punto que a ellos les enteresaría, ¿cuánto podría bajar el consumo del tabaco con un apagón total?, creo que no más de un 5% (inicialmente, para luego subir) y ¿por qué no bajaría? primero por lo dicho (la gente no percibe, con razón, que el tabaco sea tan perjudicial, por mucha campaña que hagan la gente tiene ojos) y lo segundo porque el contrabando supliría al comercio legal, seguramente que a precios similares o incluso inferiores, ya tienen la infraestructura, y los impuestos actuales son tan altos que harían que el precio de contrabando no subiera, lo que chupa ahora el estado se lo llevarían ellos.

    Quieren convertirnos a millones de personas en criminales y que aparezca un contrabandista en cada esquina para abastecer el mercado, eso es lo que van a conseguir si esto sigue así, lo mismo que con la Ley Seca.

    (Por cierto, ayer en tv decían que en España hay un 29% de fumadores, ¿no decían que había bajado al 24%).

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    • Aeneas dijo:

      Te felicito por tu post y por saber analizar el tema desde una postura imparcial. Poco más tengo que añadir.

      Sobre el porcentaje volvemos a lo de siempre. ¿a quien se le considera fumador? ¿Al que fuma todos los días o al que sólo le gusta fumar los fines de semana con una cerveza? Habría que empezar a responder estas preguntas para empezar a hacer estadísticas serias (dentro de la seriedad de las estadísticas, ya sabes a lo que me refiero).

      A eso súmale que a día de hoy las estadísticas son menos fiables que hace 10 años porque antes el porcentaje de fumadores se hacía con respecto a las ventas. ¿Pero como saben el procentaje con el contrabando que hay hoy en día? Pasa igualmente con la última trampa estadística del PIB cuando decidieron meter las drogas y la prostitución.

      Y bueno Deckard, no te voy a hablar más de números ya que estás mejor puesto en este tema que yo. Yo me dedico a analizar más los textos para comprender el porcentaje: cuando piden una ley más dura la tendencia siempre será a engordar el número de fumadores y de muertes (caso comentado hace poco que subieron la cifra de muertos a 60.000). Al contrario, cuando buscan justificar una ley (y dar la sensación de efectividad) te dan el porcentaje más bajo. Así es como lo he ido viendo en los periódicos. Al fin y al cabo en este caso los números son un mero adorno. Es el mensaje que quieran mandar.

      Como dije hace poco: si las muertes han aumentado ¿no contradice la efectividad de las leyes? Es todo trampa, la gente lee, asimila la información pero raramente contrasta (y cuestiona) las cifras que le dan. Por eso colará lo que digan.

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    • Lecroix dijo:

      Hay q convertir este comentario en una entrada, Deckard. Dame un titulo y el tipo de imagen q crees q le iria bien🙂

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      • Deckard dijo:

        Gracias Lecroix, aunque creo que quizás me extiendo demasiado en mis comentarios en general y en éste en particular para ponerlo como entrada. Dicho esto, si quieres ponerlo como entrada, creo que un título puede ser algo como:
        ¿Es el tabaco un problema o el problema lo son las leyes antitabaco?

        Como digo en mi comentario, hemos llegado a un punto en el que toda la sociedad debe reflexionar sobre la situación en la que estamos y la situación a la que podemos llegar. Creo sinceramente que la mayoría de los antitabaco ven que se está yendo demasiado lejos, pero esta inercia antitabaco es imparable, porque las asociaciones, instituciones, etc. que reciben subvenciones necesitan justificar su existencia, e irán cada vez más lejos, aunque nadie lo pida, hasta que mueran de éxito, arrastrando a toda la sociedad al caos.

        Creo también que la mayoría de los antitabaco son bienintencionados, es decir, creen de verdad que el tabaco es malísimo, pero se equivocan al pensar que el fin justifica los medios, que hay que acabar con el tabaco a cualquier precio; hay que recordarles constantemente la Ley Seca de EEUU y hacerles pensar en lo que podrían tener al lado de su casa “mañana” mismo: ¿prefieren un mundo con tabaco legal y con locales para fumadores donde cada uno puede encontrar su sitio o un mundo con tabaco ilegal donde no sufran el “problema” de ver el tabaco, pero sí las consecuencias de su prohibición?.

        La diferencia con la Ley Seca es que aquélla se inició en EEUU y allí se quedó y luego murió, en cambio la ola antitabaco, que también iniciaron los EEUU se ha extendido por todo el mundo, en mayor o menor medida.

        En cuanto a una imagen para ilustrar esto, no sé Lecroix, quizás un mapa mundial con los países que prohibían fumar en bares hace 15 años (sólo EEUU) y los que lo hacen ahora, o un mapa mundial a secas o lo que tú veas, no se me ocurre nada que sea suficientemente ilustrativo.

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  4. Pingback: Jodete un rato, anda, que es muy sano | Contra la ley "antitabaco"

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