Retratos

Reproducimos íntegro aquí un relato bien contado. Para cada lector, puede tener su significado. Para mí también lo tiene. Quizás esa es la esencia de todo buen relato.

Retrato de trepa (I)

                                  I
Se casó con un cantante desharrapado porque, haciendo un mal cálculo, pensó que iba a convertirse en una gran estrella del rock. Pero el cantante en lo único que destacó fue en su mal gusto indumentario, siendo éste un aspecto de su personalidad que ella sobrellevaba a duras penas.
Al chico le gustaba llevar gorros de lana incluso cuando hacía buen tiempo, camisas de franela a cuadros y, por supuesto, vaqueros desgarrados, deshilachados, remendados y descoloridos.
Por todo eso habría pasado ella, no sin chistar porque su carácter le impedía morderse la lengua, si él hubiese tenido éxito. Cuando tuvo que rendirse a la evidencia de que el supuesto crack era un bluf, no se la llevaron los demonios de milagro. Puso pies en pared y dijo hasta aquí hemos llegado. Tú por tu lado y yo por el mío.
Una vez libre, empezó a brujulear, que era una actividad para la que estaba excelentemente dotada. Poseía buenos radares, suficiente encanto personal y era de verbo fácil y envolvente. Sabía bailar el agua y camelar con arte. Con estas buenas cualidades e impulsada por su ambición, podía conseguir un partido en consonancia con sus aspiraciones, un partido que la colocase en el sitio que le correspondía, que no era el de groupie precisamente. Ella no había nacido para ir a remolque de un telonero sino para brillar en sociedad.
Ella era una mujer elegante, con clase y con cultura. Y como también era lista encontró lo que andaba buscando en la persona de un especulador inmobiliario. La horma en cuestión no se ajustaba exactamente a su zapato. Pero se dijo: “Nobody is perfect” y siguió adelante.
No le gustaba su forma de vestir, aunque ésta nada tuviera que ver con la de su primer marido. Se podría decir que era la versión opuesta, su contrarréplica. Otro caso de chabacanería más atemperado pero poco. Al menos el cantante tenía cierto aire de espontaneidad que compensaba su look de piojoso.
A su segundo marido le gustaban los trajes de chaquetas cruzadas con seis botones y solapas de pico, confeccionados en telas de ojos de perdiz o príncipe de Gales. La imagen circunspecta y envarada, de forzado empaque, se ajustaba bastante a la de los gánsteres, estatus que más o menos correspondía al suyo. Por supuesto, en lugar de guardar bajo el sobaco una parabellum como Al Capone, su marido llevaba en la mano un attaché-case que, quieras que no, le daba un toque de hombre de negocios e incluso de mundología. Bien es verdad que su impronta de hampón seguía prevaleciendo.
Pero tenía a su favor dos o tres puntos importantes que se podrían resumir en uno solo: estaba forrado. Y ella sabía que, cuando se tiene dinero, el resto viene por añadidura.


Entrada original: Retrato de trepa (I). En “El bosque silencioso”

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Hernán cortes según EEUU (documental)

Presenta el documental un oficial retirado de los Marines de EEUU, Dale Dye, veterano de la Guerra de Vietnam y de la Guerra Civil del Líbano.

Tiene más que suficientes condecoraciones, incluyendo 3 Corazones Púrpura, como para resultar creíble a la hora de contar una historia como la de Cortés.

Pero…¿sabrá hacerlo? El Canal de Historia es bien notorio por su trato injusto y arquetípico hacia los españoles y su Historia. O al menos eso me pareció a mí, tanto que dejé de ver ese canal.

En YouTube me apareció hace unos días este documental. Dado que conozco a Dale Dye y me gusta su manera de contar las cosas, decidí dar una oportunidad al video.

Mi opinión final tras verlo dos veces:

Nota media, 7.5 de 10.

A destacar:

  • El que por fin se deje claro que tener pistolas o cañones, no era mayor ventaja. Son muy pocos españoles, apenas unos cientos, a veces ni 200 dependiendo de la batalla, contra cientos de miles de indios. Las armas de fuego son primitivas, se tarda más en cargar una que en cargar un arco, su precisión es inferior a la de una ballesta. La pólvora se moja con facilidad. Y la que tienen, es toda la que tendrán. Nadie les va a traer más pólvora cuando se acabe. Y no tienen ni pólvora ni balas suficientes para derrotar a los 5 millones de guerreros aztecas.
  • El que se reconozca que sin los indios que se oponían a Moctezuma y se unieron a los españoles, nunca habría sido posible hacer nada.
  • El que se acepte el mestizaje de genes, estrategias y armas, como decisorios. Cortés supo integrar las tácticas y armas indias y a los indios mismos, con las tácticas y armas europeas. Debió ser asombroso ver a un ejército tan bien entrenado e integrado, mezcla de indios y españoles trabajando juntos.
  • El que se considere la quema de las naves, como una de las jugadas más audaces, si no la que más, de toda la historia militar de la Humanidad.
  • El que se muestre a Cortés como un hombre brillante y razonablemente compasivo, que atrapado entre las feroces guerras indias, tendrá que aceptar la ferocidad como método para sobrevivir y vencer, en tal ambiente.
  • El que se acepte que Cortés tenía hasta a los españoles en contra. Y que supo arengarlos y atraerlos hacia sus filas, igual que hizo con los indios que querían liberarse de un tirano. Cortés es presentado como un hombre que lo tenía todo en contra. Y nunca se rindió.

Mejorable:

  • El romanticismo evangelizador, es obviado. No se habla lo suficiente de la importancia de la religión Cristiana en el ánimo de Cortés, sus hombre o los indios convertidos al Cristianismo.
  • Se hace demasiado énfasis en “el oro”. El oro no lo era todo, nunca lo fue. Si algo hizo a los españoles sentirse decididos a la conquista, fue el observar los sacrificios humanos. La visión de los corazones aún latientes arrancados en vivo, horrorizó (y atemorizó) a los españoles, que se decidieron a erradicar tal práctica. Docenas de españoles capturados, fueron sacrificados en tal forma.
  • A pesar de lo que muestran las obras de arte que se usan en el documental, el aspecto “racial” de las tropas españolas, se corresponde más con el México actual profundamente mestizo. Entiendo que es más barato contratar “extras” entre lo que hoy en día se denominan “latinos”. Pero resta rigurosidad y abunda sobre la imagen típica del morenito bajito con bigote de Pancho Villa, mexicano o español.
  • “Cortez”, debe escribirse como “Cortés”. Y la “H” de Hernán, es muda.
  • El papel de los jefes indios rebeldes. Es un documental sobre Cortés, cierto, pero Cortés nada habría logrado sin ellos.
  • Malinche, siempre Malinche. Doña Marina,  la figura más polémica de toda la historia de Cortés. Tenía demasiado valor como para ser simplemente un “juguete sexual”. Fue embajadora imprescindible, guste o no su papel. Y parece claro que ella amó a Cortés tanto como Cortés la amó a ella.

En conjunto, un buen trabajo para ser del Canal de Historia. Un 7.5 merecido.

Es un documental de unos 45 minutos nada más, muy recomendable para este fin de semana si se dispone de tiempo.

Quizás la frase que más me ha gustado de todo el documental es una con la que estoy totalmente de acuerdo:

“Los aficionados estudian las tácticas. Los profesionales estudian la logística”

 

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Querida Milagros

Era necesario darte un nombre en mi cuaderno de batalla. “Milagros”. Es un bello nombre, no le des las vueltas que no tiene. Es un nombre que habla quizás de esperanza. No, no de esa señora, dejemos por unos minutos la Guerra a un lado.

Sé que este video que te pondré es un poquín cutre. Qué quieres, no tenían el presupuesto de Jólibu, estos muchachos. Pero no está mal hecho y la letra es lo que cuenta.

Nadie me critica más duramente que tú. Nadie. Bueno sí, el enemigo. Pero tú no eres el enemigo. O yo creo que no.

Disculpa, querida Milagros, si a veces pierdo la paciencia. Y bien que te agradezco que no la pierdas conmigo, nunca. Es solo que yo no creo en tu Guerra, aunque ya soy parte de ella, sin querer yo.

Bah, yo creo que más o menos los tengo en su sitio, Milagros, aunque haya cosas que me amedrenten. Me aguanto y sigo, cariño, hasta donde me lleven los pies, que no se cuán lejos será. 

Sí, ya lo sé, “cariño” es una expresión “heteropatriacal machista” que manifiesta mi superioridad sobre ti, tanto intelectual como física. Qué se le va a hacer. Hoy no tengo tiempo de discutírtelo.

Querida Milagros, me tengo que despedir
Siempre te quiere:
tu soldado Adrián

 

Esta mañana al salir a patrullar,
hallamos muerto al soldado Adrián.
Como manda el reglamento procedimos a buscar
los objetos que llevara. Sólo hallamos esta carta:

“Querida Milagros, llevo seis días aquí.
Te echo de menos, no puedo vivir sin ti.
He visto las explosiones brillando a mi alrededor.
Tengo miedo, no lo oculto, sólo me queda tu amor.
Por ahora la suerte me ha sonreído;
necesito verte, aquí no hay amigos;
no estaría de más que alguien me explicara,
qué tiene esto que ver contigo y conmigo.

Querida Milagros, queda tanto por vivir.
Sería absurdo dejarse la piel aquí.
Querida Milagros, aún no he podido dormir.
un sueño frío me anuncia que llega el fin.
Cuando leas esta carta háblales a las estrellas,
desde que he llegado aquí sólo he hablado con ellas.
He visto a los hombres llorar como niños;
he visto a la muerte como un ave extraña,
planear en silencio sobre los caminos,
devorar a un sol que es tuyo y es mio.

“Querida Milagros, llevo seis días aquí.
Te echo de menos, no puedo vivir sin ti.
“Querida Milagros, llevo seis días aquí.
Muchos han muerto, casi todos moriran
Querida Milagros, me tengo que despedir
siempre te quiere:
tu soldado Adrián

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La mano que mece el paquete (de tabaco)

La fotografía de Uly Martín que ha cabreado a Ramón Espinar.

Espinar abronca a un fotógrafo de “El País” por sacarle con un paquete de tabaco

Pues no lo entiendo. ¿Te avergüenzas por fumar?  Entonces…¿por qué fumas?

Esa fue mi primera reacción. Y que conste que no sé quien es este chico, Espinar. Vamos, que no sé a que se dedicaba o se dedica.

Por su puesto tras investigar la “noticia”, ahora ya se de qué partido es y todo eso. Y también sé que algo parecido le pasó con una Coca-Cola.

Joer, no veo el problema en fumar o beber Coca-Colas…

Lo que pasa es que luego le dí vueltas al asunto…

Seguro que este muchacho es un gran defensor de la ley “antitabaco”. Y seguro que está en contra también de los refrescos azucarados. Y seguro también que eso es parte del ideario de su partido.

Y lo que le molesta, es que le pillen haciendo aquello que a él le han dicho que debe ser prohibido. Le han dado unas órdenes. Y él nos las repite a nosotros. Y claro, si te pillan con las manos en el paquete, a tomar vientos la credibilidad.

“La mano que mece la cuna es la mano que controla el mundo”

Famosa peli, famosa frase…

Le dí más vueltas al asunto y pensé: este muchacho no me dirige su “mensaje” anti-lo quesea hacia mí, que empiezo a ser viejo. Lo dirige hacia los jóvenes, que son más impresionables y se creen que el mundo empezó ayer.

Y rumiando rumiando, acabé en: “haz lo que yo te diga, no lo que yo haga”.

¡Ese si que es un viejo mensaje!

Pero aún le dí más vueltas al asunto. Y me pareció que yo me había fijado en algo que los medios de comunicación habían pasado por alto.

La foto impresa en el paquete de tabaco.

Y no es que yo crea, por los Dioses, que el tabaco causa tal cosa. El baby boom (os pongo el enlace en inglis porque increíblemente no hay versión de Wipedia en español), el baby boom digo, esa explosión demográfica que ocurrió tras la IIGM, ¡fue producto de las mamás y los papás más fumadores de la Historia reciente!

Así que no me parece que la foto del paquete diga ninguna verdad ni tenga mayor importancia el que te fotografíen sujetando un paquete con tal foto.

Pero oye, vete tú a saber como es la vida privada del Espinar. Igual es eso lo que le molestó y no el tema de si fuma o no.

Quién sabe, ¿verdad?

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Experimentando con memes

Querida Milagros:

 continuando con nuestra conversación de ayer, he descubierto la jugada perfecta. O todo el mundo se ofende o nadie puede ofenderse. Jaque mate.

Atte: tu amirador.

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Mi vida en el monte II: El gorrinazo

Hablémos de la Naturaleza imitando al arte…

Una manada de jabalíes mata a tres milicianos del Estado Islámico

  • Otros cinco miembros de la organización terrorista han resultado heridos
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Jabalí. Imagen: Dreamstime

Al menos tres miembros del grupo yihadista Estado Islámico han muerto y otros cinco han resultado heridos después de que fueran atacados por una manada de jabalíes salvajes en las montañas de Hamrin, a unos 55 kilómetros al suroeste de Kirkuk, en Irak, según han contado medios como Iraqi News.

Los terroristas estaban agazapados entre unos matorrales en mitad del campo, planeando el ataque a una tribu local, cuando un grupo de jabalíes les pilló por sorpresa y sin dejarles tiempo apenas para reaccionar.

Por el momento, no ha trascendido más información al respecto. Lo que sí se ha publicado es que el resto de miembros presentes del grupo terrorista se vengó de los animales tras el ataque, por lo que habrían acabado con sus vidas, según ha publicado The Independent.

Fuentes citadas por el diario The Times indican que probablemente los milicianos habrían molestado a los animales, que viven de manera salvaje en los campos de cultivo de la zona.

http://ecodiario.eleconomista.es/internacional/noticias/8319485/04/17/Una-manada-de-jabalies-mata-a-tres-miembros-del-Estado-Islamico.html


Leer más: Mi vida en el monte (I)

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Los nigromantes de la España rediviva

Seis años largos predicando en desiertos. Pero los acontecimientos comienzan a precipitarse y la realidad comienza a ser visible para más personas.

Es curioso como el viaje, la Jornada, comenzó para mí simplemente preguntándome por qué los políticos españoles habían prohibido fumar en todos los bares de España, sin excepciones. Porque es que, aunque parezca mentira, tal prohibición es el canario en la mina, es la que anuncia el principio del fin. Parece insignificante que muera un pajarillo. Pero el minero experimentado sabe, con la muerte de ese pequeño ser, que todos los hombres morirán en la mina si no se toman medidas urgentes.

Canaries: warning system for Coal Miners

La misma historia, exacta, al milímetro, se está reproduciendo en una ciudad de las Américas que también conocí. Fue tan solo el año pasado que finalmente se logró prohibir fumar en todos los bares del centro de Nueva Orleans, estado de la Luisiana, EEUU. Ciudad y estado que fueron españoles.

Y ya este año, ha comenzado el derribo de monumentos históricos, el cambio de nombres de calles, la re-escritura de la Historia. Al igual que en España, los de siempre, han traído de vuelta el fantasma de la Guerra Civil, en este caso la Americana, para dividir, y finalmente destruir, la cultura de la ciudad y del Estado. Si en España el grito de guerra contra los que defendemos el mundo normal que conocimos es ¡fascista!, en Nueva Orleans es ¡racista!

Todo es racista. Los generales, las estatuas, las calles, los nombres de todas las cosas. Y todo debe ser destruido. La famosa Avenida de Saint Charles, nombrada en honor del rey español Carlos III, rey de España y las Indias Españolas, ciudad de Nueva Orleans incluida, desde 1759 a 1788, también perderá su nombre. Los españoles también eran racistas en esta nueva versión de la historia. A pesar de que ya Isabel la Católica siglos antes concedió a los indios los mismos derechos que a los españoles. A pesar de que la primera colonia de negros libres fue fundada en la Florida, por españoles…

Nueva Orleans sigue, paso por paso, la senda de autodestrucción que ha seguido España.

Y de veras, todo comenzó a derrumbarse cuando se prohibió fumar en los bares del centro de la ciudad, apenas hace unos meses.

Pero estábamos con España. País donde el cáncer está muy avanzado ya. El canario ha muerto hace tiempo. Seguimos sin hacer nada. Este artículo lo cuenta bien:

Nigromantes: España, este muerto, no resucitará

¿De verdad queréis que vuestro nombre, vuestro suelo, vuestra gente, siga existiendo? Bien, pues yo os daré la receta: construid poder nacional, que es la llave de la Historia. La decisión es vuestra: o metamorfosis o muerte.

José Javier Esparza

Vamos, mirad alrededor: España está muerta. Todo huele a podrido. Oh, sí, claro: a nuestro lado hay millones de personas fantásticas, de trabajadores entregados a su tarea, empresarios honrados, científicos de excelente nivel, militares abnegados, jueces justos, políticos decentes… Por supuesto. Pero mirad la España institucional –esa que todos hemos elegido, esa que todos sostenemos-: no hay pilar de la vida pública que no esté corroído por la carcoma. El desorden establecido bien puede insistir en que “somos un gran país”: muchos están dispuestos a creerlo, como el enfermo terminal agradece que se le augure larga vida. Pero todo el mundo sabe lo que hay. Esto ha entrado en colapso. Hoy España ofrece el aspecto de un leproso que se arranca trozos de carne mientras grita “aquí no pasa nada”. ¿No habéis visto el color macilento de quienes nos hablan de regeneración y progreso, sus bocas sin  dientes, sus cuencas vacías? España es un zombi. ¿Quizás así lo entendéis mejor?

Unos –cada vez menos- gritan “arriba España” pensando que ante el conjuro, en efecto, el muerto se levantará. Otros –cada vez más- cantan las glorias de un cadáver aún más putrefacto, el de la II República, creyendo con fe ciega que a fuerza de “memoria histórica” y otros pases mágicos ese muerto resucitará. Y en otros lugares vemos cosas aún más asombrosas, como el intento de construir naciones nuevas, como un Golem siniestro, a base de mitologías artificiales y población inmigrada. España se ha convertido en una asamblea de nigromantes que intentan devolver vida a la materia inerte y a la historia muerta.

También en los círculos del poder –político, financiero, mediático- se celebran oscuros ritos para crear un Frankenstein: maquinan una segunda transición que consistiría en romper todo vínculo con la primera –demasiado marcada por el pecado nefando del “franquismo”- y edificar una transición nueva sobre la base de un nuevo PP y un nuevo PSOE redefinidos en torno a los dogmas del pensamiento dominante, ese nihilismo blando del arrepentimiento histórico y el narcisismo de masas, ese mundo suicida –¿pero ya qué mas da?- de la gente que prefiere tener mascotas a tener hijos y tener smartphone a tener patria. Un mundo hecho a la medida de ese ser que Nietzsche llamó “último hombre”. Una segunda transición, sí, que consistirá –ya lo estamos viendo- en subordinar por completo nuestra economía a otros, supeditar sin máscaras nuestra defensa a otros, someter aún más nuestra vida pública a las redes caciquiles de los partidos, arbitrar fórmulas que permitan desgarrar el tejido nacional –moderadamente, sin tensiones, sin fatigas- en provecho de los separatismos locales, dejar que se extingan en el vacío los últimos restos de identidad nacional –esa cosa tan casposa, ¿no?, tan molesta, tan mala para la globalización- y acostumbrarnos a todos al lugar subalterno que se nos ha adjudicado. La España sin alma que podrá disolverse definitivamente en el magma de la mundialización, enunciando por última vez su nombre en el gracioso inglés que hablan los camareros en los bares de Torremolinos. ¿Y no hay oposición? Oh, sí la hay: una extraña cofradía de uniforme morado que vive obsesionada con abrir las puertas a toda inmigración, estimular la descomposición de la unidad nacional y deshacer los últimos restos de la vieja vida. O sea, una oposición que no pide sino acelerar lo mismo que desea hacer el poder. Este es el paisaje de la “segunda transición”.

Frente a eso, nada más que los nigromantes. Pero no, no habrá resurrección. Ninguna resurrección. No resucitará la fantasmagoría alucinada de la II República, que nunca fue ese dechado de virtudes que hoy cantan, entre vindicativos y lúgubres, sus iracundos parroquianos. No resucitará tampoco la España de Franco, que cumplió su ciclo histórico y se extinguió, porque ella quiso, preparando la llegada de la siguiente. Ni resucitará la España de la transición setentera y el “habla, pueblo habla”, que es precisamente la que ahora se está descomponiendo entre hedores de partitocracia corrupta, separatismos desaforados, economía hiperdependiente y precaria, miseria moral e ignorancia de masas. En el peor de los casos, estaremos condenados a vivir entre los Golem y los Frankenstein de los separatismos y de la “gente de orden”.

¿Os duele? Ya. A vosotros –a algunos, al menos-, os gustaría que vuestro nombre siga significando algo, que vuestro suelo siga siendo vuestro, que vuestra gente siga sabiendo quién es. Vosotros –algunos de vosotros- seguís queriendo tener algo a lo que poder llamar “patria”. Bien. Pues abandonad toda esperanza de resurrección. Vuestra única opción es una metamorfosis. Tenéis que cambiar no sólo de piel, sino también de órganos. Porque esta España sin nombre, sin identidad, sin hijos, sin dioses y sin tierra no va a ninguna parte. Está muerta. Y no, no la resucitará un poema.

¿Cómo lograr la supervivencia de España? “Hay que construir poder”

¿De verdad queréis que esto –vuestro nombre, vuestro suelo, vuestra gente- siga existiendo? Bien, pues yo os daré la receta: construid poder, que es la llave de la Historia. Nadie ahí arriba, donde se toman las grandes decisiones, ignora cómo se hace eso. Construir poder no es invadir Portugal. Construir poder es buscar tu independencia energética, favorecer una acumulación de capital que te permita lanzarte a grandes proyectos de desarrollo, promover tu industria más puntera, evitar que tu riqueza esté en manos de otros, asegurar tu autosuficiencia alimentaria. Dar a tu gente una formación excelente, tener hijos que garanticen el reemplazo demográfico, estimular a tu sociedad para que sea activa y creativa, proteger eficazmente hasta al último de tus ciudadanos garantizándole trabajo, educación, salud y alimento dignos. Cultivar la propia identidad para fortalecer el sentimiento de comunidad nacional, combatir a los que intentan romper el conjunto, que tus armas estén a tu servicio y no bajo la voluntad de terceros. Obrar de tal modo que tu socio te respete y tu enemigo te tema, como obran todos los países que en el mundo pintan algo. Todo eso puede –debe- hacerse en democracia, en paz y en libertad. Pero en España, en los últimos años, y en nombre de la democracia, la paz y la libertad, hemos hecho todo lo contrario: hemos renunciado a cualquier forma de poder nacional. Y el resultado, hoy, es que nuestra paz, nuestra libertad y nuestra democracia empiezan a ser simples caricaturas.

Ya sé que no es esto lo que la mayoría queréis oír. ¡Da tanta fatiga!, ¿verdad? ¡Tener hijos…! ¡Reducir deuda pública…! ¡Reconducir la educación a la disciplina…! ¡Construir poder…! Todo eso requiere una energía, una tensión y una voluntad que ya pocos quieren reencontrar. Es mucho más amable, claro que sí, seguir hozando en el lodazal de nuestra descomposición, cuyo hedor casi ni percibimos gracias a los densos sahumerios de la telebasura, el fútbol patrocinado por jeques wahabistas y el discurso adormecedor de una clase política que, caciquil, sólo vela por mantener sus densísimas redes clientelares. Es mucho más amable resignarse a esa ideología de la rendición, de la claudicación, que lleva tantos años masajeándonos las conciencias: olvidad quiénes sois -¡tan malos…!-, disfrutad de vuestro bienestar artificial, acoged al terrorista de antaño, no tenséis las cosas, dejaos consolar por el discurso sentimental con el que se envuelve el poderoso. Después de todo, es por vuestro bien.

¿No queréis eso? Pues bien, la decisión es vuestra: o metamorfosis o muerte. No hay más.


Artículo original:  Nigromantes: España, este muerto, no resucitará. –La Gaceta

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Cómo se hizo. El triunfo de la ingeniería social

Interesantísimo artículo que explica, de forma sencilla y rápida lo que tantas veces hemos explicado aquí. Nada fue una casualidad, todo estaba programado.

Por supuesto y como siempre, se olvidan de la ideología antitabaco. La exclusión social a la que hemos sido sometidos los que fumamos tabaco no está incluída en este artículo, pero haremos nosotros la mención. No hay un solo punto, una sola estrategia, una sola fase de las descritas en el artículo que no se haya usado contra las personas que fuman. Todo fue un plan, trazado al milímetro.

 

CÓMO SE HACE LA REINGENIERÍA SOCIAL DE UN PAÍS

POR FRAY NELSON

Actualizado: 25/04/201713:44 horas

EL DESPLIEGUE PUBLICITARIO DE UNA PRESTIGIOSA INSTITUCIÓN BANCARIA, QUE PRESENTA A DOS HOMBRES ABRAZADOS COMO MODELO DE “NUEVAS FAMILIAS,” ES UNA MUESTRA REPRESENTATIVA DE LAS FASES DE IMPLANTACIÓN DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, EN ESTE CASO EN COLOMBIA.

Aquellos que por intereses económicos o de otro orden quieren cambiar la escala de valores de todo un país o región se enfrentan con una pregunta difícil: ¿Qué hacer para que la gente acepte lo que antes no aceptaba, y por consiguiente empiece a distanciarse y finalmente rechace lo que antes aceptaba?

Esa pregunta ha encontrado respuesta en un conjunto de disciplinas que suelen agruparse bajo el término “reingeniería social.” La expresión alude al rediseño y cambio en la construcción interna de la sociedad, sobre la base de la psicología, el marketing, y la economía.

Cuatro fases son típicas de un proceso de reingeniería social: la fase emotiva, la fase de normalización, la fase de institucionalización y la fase de penalización, también conocida como fase tiránica.

FASE EMOTIVA

Es la fase de entrada, y por lo tanto, de ella depende el éxito de todo lo demás. Lo fundamental en esta fase es la manipulación de los sentimientos, particularmente tres: la compasión, la simpatía y la ira.

La compasión se despierta presentando casos extremos y absolutamente marginales pero que tienen gran impacto en los medios de comunicación y en el corazón de la gente. Si se quiere, por ejemplo, que la opinión pública se incline a favor de despenalizar el aborto, se presentarán casos de violación brutal, que desembocan en la pregunta dramática: ¿Está condenada esta mujer a seguir adelante con ese embarazo? Por supuesto, nada se mencionará de los derechos del no-nacido. Lo importante es que se vea cómo quedó maltratada y traumatizada la mujer. Toda la atención debe quedar en ella y su rostro golpeado.

La simpatía se despierta convirtiendo los comportamientos que son rechazados en gestos graciosos o episodios chistosos. Si se quiere por ejemplo que la gente empiece a mirar de otro modo a los homosexuales, se multiplicarán las series de televisión o novelas en que el personaje cómico, el que siempre tiene los diálogos más inteligentes y chistosos, es el amanerado, el transexual.

La ira se despierta presentando casos de la historia o de las noticias recientes en que claramente se han cometido crueles brutalidades contra la población que ahora se quiere exaltar y convertir en modelo social. Por ejemplo, un par de chicas lesbianas que fueron apedreadas en Pakistán. O un travesti que fue dejado en coma por una paliza en el metro de New York. Por supuesto que son noticias reales pero sobre todo: son noticias adecuadamente seleccionadas para producir un efecto de indignación que logra recubrir con un manto de sospecha o de asco a la escala de valores tradicional pues bien parece que es la responsable de todos esos abusos inhumanos.

Después de unos meses, o incluso años, de disparar mensajes en fase emotiva, llega el tiempo de ir introduciendo la siguiente fase.

FASE DE NORMALIZACIÓN

Una vez que se ha ablandado a la gente y se la ha llevado a un terreno de duda sobre lo que han sido sus convicciones “de siempre,” la fase de normalización intenta que los nuevos comportamientos sean integrados sin fisuras en el tejido social: requisito indispensable para que más y más personas se planteen si quieren subirse a ese tren de novedad y aparente libertad.

Si la fase emotiva apela sobre todo a los sentimientos, la normalización hace uso intenso de paradigmas, de tres maneras por lo menos: celebridades, autoridades y publicidad masiva.

Las llamadas celebridades son fundamentales en este proceso. Son las “Madonnas” besando en la boca a otras mujeres; son las actrices rutilantes que se declaran bisexuales en una entrevista que de inmediato recibe primeras planas y es calificada de “polémica;” son los cantantes que sólo abrazan y besan a otros hombres o a sus mascotas. La población púber y adolescente es extraordinariamente sensible al impacto de estos ejemplos porque a su edad lo que más buscan es modelos a seguir.

Las autoridades son aquellos científicos-o a veces simples cientificistas-que presentan argumentos deleznables pero con ropaje de seriedad. Una gran cadena de televisión, famosa por su seriedad científica, presenta un documental sobre el homosexualismo en los pingüinos. Por supuesto, ningún comportamiento animal demuestra nada sobre el comportamiento humano, porque si nos presentasen cómo los primates roban alimentos, ¿convertiría eso en bueno el acto de robar? Pero el común de la gente tiene poco tiempo y ganas de pensar y si les habla alguien con bata blanca que lleva 18 años estudiando pingüinos homosexuales, todos quedan convencidos de que hay una “base científica” para aprobar los nuevos comportamientos.

Otra aspecto de estas “autoridades” está en los políticos, que, oportunistas como siempre, ven en el surgimiento de una fuerza de opinión la posibilidad de alcanzar una fuerza electoral. Sus discursos utilizarán ampliamente las palabras que luego todos reproducen en las redes sociales: libertad, tolerancia, convivencia, transparencia, inclusión, y muchas más.

Finalmente hace su entrada la publicidad masiva, que es lo que ha hecho ese banco en Colombia: llenar decenas o centenares de paraderos de bus con la imagen de los hombres abrazados, que son modelo de “nueva familia.” El silencio de las autoridades civiles y la fuerza de la cotidianidad hacen su obra y pronto todos en la sociedad se disponen a ver como normal lo que ya salió en la televisión, en el cine y hasta “a veinte metros de mi casa.”

FASE DE INSTITUCIONALIZACIÓN

Asegurada la normalización, está asegurado también que la gente aguantará los cambios institucionales que se le impongan. La parte clave aquí está en tres cosas: las leyes llamadas anti-discriminación, la educación y la administración parcializada de la justicia.

Se supone que la intención de las leyes anti-discriminación es buena: corregir excesos históricos y asegurar espacios de participación ciudadana para todos. Ya que, a estas alturas, el común de la gente ha aceptado como normales muchas cosas, por lo mismo ha perdido capacidad de discernimiento y de reacción; su cerebro está confundido por la información que le han inyectado a presión y aturdido por el coctel de sensaciones con que le han manipulado.

La realidad es que el propósito de esas leyes es impedir cualquier asomo de objeción de conciencia. Las cosas parecen tranquilas pero, bajo la superficie, los grilletes están listos a dispararse contra los que pretendan oponerse. Es cosa de tiempo para que, por ejemplo, un seminario no pueda rechazar a un seminarista abiertamente homosexual. Ninguna institución podrá declararse por encima de la ley y la ley dice que ahora no sólo deberías sino que estás obligado a aceptar lo que nosotros-el gobierno central-te mande. O prepárate para pagar pesadas multas, o cárcel.

Luego está el tema de la educación. Puesto que ya todos han sido puestos de acuerdo en que es normal el aborto, hay que enseñar a las niñas que pueden abortar y que nadie, ni siquiera sus papás, están en el derecho de saberlo ni menos de pedirles cuentas. Puesto que estamos todos de acuerdo en que es normal el homosexualismo, las clases de educación sexual, desde la más temprana infancia, deben bombardear con imágenes e instructivos homosexuales a los pequeños. Y si algunos papás o mamás se oponen, ¿para qué están las leyes?

A estas alturas una parte de la población se levanta y protesta. No todos los papás están felices con que una carga de pesada pornografía sirva de iniciación sexual a sus hijos. No todas las mamás están a gusto con que sus hijas aborten a placer. Pero es aquí donde entra el el tercer factor de la institucionalización: se llama administración parcializada, descaradamente parcializada, de la justicia. Si dices algo contra una bandera gay eres un delincuente que amenaza la estabilidad de la sociedad. Si en cambio maldices a la eucaristía, eres tan solo un artista, que esta haciendo sano uso de su libertad de expresión. Y el marco legal, tan tranquilo.

FASE DE PENALIZACIÓN O FASE TIRÁNICA

En países como España ya esta fase llegó. En Colombia y otros países, está muy próxima.

El propósito de esta fase es estrangular todo intento de disenso, haciendo uso de tres recursos principales: el señalamiento público, la aplicación de normas draconianas contra los disensores, y finalmente la fuerza bruta.

El señalamiento público es lo que hemos vivido quienes nos hemos atrevido a decir algo contra la publicidad de normalización de aquel banco colombiano. Se trata en esencia de una catarata de insultos y maldiciones que tiene por objeto que uno se asuste y corra a su refugio, con el propósito firme de no volver a hablar sobre temas tan “complejos.” Y no es que sean temas complejos; es que son temas en los que nos están prohibiendo opinar. La atmósfera de miedo produce frutos inmediatos: pocos se atreven a gastar tanto tiempo, en redes sociales, por ejemplo, sólo para que los maldigan y ataquen. Muchos de esos ataques, huelga decirlo, son completamente ajenos al tema y completamente ad hominem: por ejemplo, en mi caso, puesto que soy sacerdote católico, sigue habiendo mucha gente que cree que con escupir la expresión “curas pedófilos” ya uno se va a quedar callado.

La clave central del señalamiento público es denunciar como odio todo lo que no se amolde al pensamiento único que nos quieren imponer.

Pronto se pasa a otras acciones, como las que lleva un tiempo sufriendo el Colegio Juan Pablo II en Alorcón, España. Se trata de una maniobra repugnante que quiere caer sobre este colegio con un castigo ejemplar que neutralice toda su capacidad de operación. Es pura tiranía pero el común de la gente no lo siente así.

Ya se sabe lo que viene después, y muy pronto: fuerza bruta. Agresiones, primero contra las cosas, luego contra las personas. Las pintadas ya se ven aquí y allá, siempre con el estilo de la Guerra Civil española: “la única iglesia que ilumina es la que arde.”

Si a usted le parece que esto tiene semejanzas con el comunismo de Stalin o con el nacionalsocialismo de Hitler: felicitaciones. Ha acertado. Aunque en esta nueva versión de la persecución hay algo que a toda costa tratan de evitar los tiranos, los cuales algo han aprendido de la Historia: intentan que no haya mártires. Intentan que los que sean castigados parezcan castigados según la ley y por su sola culpa y obstinación.


Artículo original: Cómo se hace la reingeniería social de un país –Fray Nelson en Diario Expansión 

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Noche triste

Vamos a reproducir una vieja entrada, con un viejo video. Observaréis que en el video, a pesar de que todos los protagonistas son indígenas nativos de Alaska, está presente la Cruz de Cristo. Y cabría preguntarse por qué, ¿verdad?

Hace tiempo escribí:

El mar de Bering en Alaska. No es fácil encontrar un mar más traicionero o más frío. Hace solo unos pocos siglos, navegantes españoles, en casi cáscaras de nuez, sin motores ni GPS, sin radio y sin electricidad, se enfrentaron a él. Tras de sí dejaron sus genes, sus costumbres, su cultura y muchos nombres sobre la geografía que hoy es parte de Alaska: Islas de Alberto, Bahía de Quevedo, Bahía de Torres, Bocas de Almirante, Isla La Desgraciada, Isla San Felipe, Islas Gallegas, Islas Ladrones, Punta San Sebastián, Punta de San Felipe, Canal de Nuestra Señora del Carmen, Bahía de Córdoba, Punta Núñez…y mil más. ¿Por qué no se habla de esto en las escuelas?

Tuve una asignatura de “hogar” en la escuela cuando era niño. Me dijeron que era mejor que estudiar religión y me enseñaron a bordar un cojín.

Hubiese preferido que me enseñasen estas gestas, las de entonces y las de antes aún.

Alaska, a medida que te acercas al Círculo Polar Ártico, es un lugar duro. Sigue siéndolo incluso 500 años después de que los españoles dejasen allí nombres y genes. Y ya no es solo el frío extremo o la Naturaleza inmisericorde. Es también la falta de sol.

Cuando me comentaron que en España se quiere cambiar el horario oficial, me pregunté el porqué. Tengo tendencia a hacer eso hoy en día.

Y al pensar en España, los cambios de horario y las horas de sol, pensé en Alaska, la vieja Alaska que un día fue, también, Española.

El horario “franquista” y los vuelos más tristes

Me comenta Deckard en una entrada anterior que se pretende cambiar el horario oficial de España. Si he entendido bien, tal cambio tendría como consecuencia que los españoles dispondrían de menos horas de luz solar para sus actividades.

Y según me acaban de comentar, al parecer hay un elemento “antifranquista” (¿?¿¿¡¡!!) en tal pretensión. Al parecer el horario oficial de España es…¡franquista!  Y por tanto el “progresismo” desea cambiarlo.

Ignoro la parte “franquista” o no del tema, pero si la consecuencia de cambiar la hora son menos horas de luz útiles, sí tengo algo que decir al respecto.

Y esto es lo que le contesté a Deckard:

“No es broma lo que dices de la relación entre las horas de luz y las depresiones (y los suicidios). Es algo bien conocido en Alaska, donde durante meses tienen muy pocas horas de luz o ninguna, según la latitud. Al fenómeno se le llama “cabin fever” y alude al malestar mental que ocasiona el estar encerrado durante horas y horas de oscuridad, en casa. Ciertas poblaciones tienen los más altos indices de suicidio del mundo. Es tan extremo el problema y tan extrema la Naturaleza que les rodea, que algunas poblaciones tienen Ley Seca. El alcohol está prohibido. Nadie quiere arriesgarse a que por una borrachera a alguien le de por volar el depósito de combustible del pueblo, del que dependen todos para sobrevivir al invierno (lógicamente, en esas zonas aisladas toda la electricidad se produce con generadores locales alimentados por combustible). Sabes q no me gustan las prohibiciones, pero vivir en esos sitios no es para cualquiera. Es duro.

Por todo esto, no me extrañaría q la maniobra que mencionas tenga por objeto destinarnos a estar más encerrados, más debiles y más “empastillados..”. En resumen, menos revolucionarios.”

Recuerdo una frase que oí a una señora de la alta montaña asturiana: “En la ciudad vivís encerrados, como el ganado”.

No quisiera yo que por un cambio horario, justificado por una causa “antifranquista”, nos convirtiésemos en más “ganado” aún de lo que ya somos.

Os dejo con el vídeo que inspira mi contestación al estupendo comentario de Deckard. Refleja una de las realidades de la Alaska más profunda, en la que por ley (ecologismo “progre” de nuevo) no se pueden construir carreteras a partir del paralelo nosecuantos.

No hay carreteras en la Alaska rural ártica. Todo transporte, de personas o abastecimientos, hacia o entre los pequeños pueblos, se hace con avionetas (o con motos de nieve, por la nieve, cruzando inmensas y peligrosas distancias, donde abundan los osos polares, que no temen al Hombre). Y las avionetas raramente pueden volar en invierno.

Estos pueblos tienen los más altos índices de suicidio. Por la falta de luz. Frecuentemente las avionetas transportan a quienes no pudieron aguantar más la oscuridad. O a sus familiares, para asistir al funeral. Son sus vuelos mas tristes.

 

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Una por de face(libro)

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